Es probable que la moderna tecnología médica hubiera salvado a Stevie Wonder de la ceguera. En cambio, el 3 de mayo de 1950, en la incubadora del hospital de Saginaw (Michigan), que albergaba el bebé prematuro Steveland Morris. se introdujo demasiado oxígeno. Stevie sobrevivió, pero perdió la vista. La madre, Lula Hardaway, tenía ya dos hijos sanos, Milton y Calvin; pero a pesar de que el handicap del pequeño Stevie fuese gravísimo, Lula hizo todo lo que pudo para educar a su último hijo lo mejor posible. El padre, en cambio, no quiso aceptar la situación y, poco tiempo después, abandonó a la familia. Como sucede a menudo a los invidentes, los otros sentidos del pequeño Stevie se desarrollaron de una manera extraordinaria, casi hasta el punto de compensar la ausencia de visión; en especial el oído, que se refinó de un modo increíble; cuando Stevie era un muchachito, los vecinos y los amigos de la familia jugaban con él arrojando sobre la mesa de la cocina monedas de distinto valor: cuando Stevie adivinaba el valor de la moneda, resultaba triunfante. “Acertaba casi siempre”, recuerda Stevie. Cuando Stevie cumplió cuatro años su familia se estableció en Detroit en busca de mejores condiciones de vida. Con frecuencia los niños se quedaban solos; para tener compañía, Stevie escuchaba la radio, especialmente la WCHB, que transmitía discos de cantantes de rhythm and blues, como Johnny Ace; pero también contaba Stevie con Little Walter, Jimmy Reed, The Coasters y Nat “King” Cole. El pasatiempo preferido de Stevie era percutir rítmicamente cacerolas, sartenes y tapaderas; por ello a su madre no le fue difícil elegir un regalo navideño para Stevie: una batería en miniatura. Un amigo peluquero le regaló una pequeña armónica de juguete, más tarde sustituida por una verdadera Hohner, regalo de un tío.

La educación musical de Stevie se vio posteriormente enriquecida, a la edad de siete años, gracias a dos nuevos regalos: un vecino le donó un piano vertical, mientras que la asociación local del Lyons Club le obsequió en las navidades de 1957 con una batería “de verdad”. El talento musical de Stevie empezó a dar que hablar incluso fuera de los límites del barrio. Ron White, uno de los miembros de un conjunto de gran éxito, The Miracles (cuyos discos eran publicados por Motown), había oído hablar a su hermano Gerald con verdadera admiración de la destreza del pequeño Stevie, y fue a oírlo. Entusiasmado por el talento de Stevie, que contaba entonces once años, White lo llevó consigo al día siguiente a los estudios de grabación de Motown, donde lo presentó a Brian Holland, quien lo sometió a una pequeña prueba. Cuando el “boss” de la Motown, Berry Gordy, escuchó el resultado de aquella audición, le ofreció un contrato en exclusiva. Stevie era demasiado joven para negociar la cifra y firmar el compromiso; fue un funcionario del estado de Michigan quien discutió las condiciones, asegurándose de que Stevie no dejaría sus estudios escolares, que no trabajaría demasiado para su edad y, sobre todo, que estaría protegido contra la “inmoralidad” del mundo del espectáculo. Los experimentos discográficos del pequeño Stevie no obtuvieron grandes ventas: ni ‘I call it pretty music’ (con Marvin Gaye a la batería), ‘Waterboy’ (un dúo con Clarence Paul), ni ‘Contract on love’ entraron en las listas de éxitos.

Ello constituía un problema para Berry Gordy, puesto que la Motown era un sello todavía en sus comienzos y no podía permitirse fracasos comerciales. Por otra parte, era evidente que al joven cantante le faltaba una imagen convincente. Stevie tenía sólo once años, no era todavía un adolescente, y todos lo llamaban “little”; en la Motown le habían puesto el mote de “the boy Wonder”, juego de palabras entre su apellido y la palabra “wonderboy”, niño prodigio. No se sabe quién lo decidió, pero un día dieron con el nombre justo “Little Stevie Wonder”. Con este seudónimo se publicó ‘Fingertips’; se trataba de una grabación en directo que conservaba toda la frescura de la interpretación, y aun cuando la pieza fuera demasiado larga, no había ningún problema: bastaba dividirla en dos partes y promocionarla por separado. Fue una decisión acertada: a las seis semanas de su publicación, el single ‘Fingertips part 1’ estaba en el primer puesto del Top 100 (la semana anterior había alcanzado el número uno en las listas de éxitos de rhythm and blues). La idea de Gordy también se aplicó al primer álbum de Stevie: se titulaba ‘Tribute to uncle Ray’, en homenaje a Ray Charles (hábil maniobra de promoción) y había sido grabado en directo; también esta vez contaba, como argumento de venta, con la jovencísima edad de su intérprete. El título era ‘Recorded live the 12 year old genius’ (“genius” era el apelativo reservado hasta entonces a Ray Charles) y se puso a la venta en 1963.

Para reforzar el éxito inicial, Stevie realizó en los meses sucesivos una larga gira de conciertos por Estados Unidos, e incluso se presentó en Europa. Pero si bien Berry Gordy tenía intenciones de aprovechar a fondo la promoción de la gira, el departamento de Educación pensaba de modo algo diferente. Sus funcionarios habían autorizado la gira, pero la entendían como una excepción, no como la regla, e impusieron que Stevie volviese a la escuela y permaneciese en ella hasta el momentos de acabar sus estudios (1968). Aunque Gordy temía que la carrera de Stevie sufriese un daño irreparable a raíz de una pausa tan larga (el single que siguió a ‘Fingertips’, titulado ‘Workout Stevie workout’ sólo alcanzó el trigésimo puesto en las listas de éxitos), Stevie se vio obligado a reemprender sus estudios en la escuela especial para ciegos de Michigan. Hubo, no obstante, algunas concesiones; Ted Hull, un licenciado de la Universidad estatal de Michigan, fue el encargado de seguir a Stevie durante la gira, con el fin de impartirle lecciones privadas. Hull, junto a Clarence Paul y Ardena Johnson, empleada de la Motown, asumió así el papel de tutor. La actividad discográfica de Stevie continuaba; solamente en cinco meses había grabado tres álbumes, y se aprestaba a iniciar el cuarto cuando la voz del adolescente comenzó a experimentar cambios propios de la edad. Clarence Paul consideró que el mejor modo de superar este inconveniente era que el pequeño Stevie continuase cantando, ayudándolo, sobre todo en las piezas lentas, superponiendo su propia voz a la de Stevie. Así se grabó ‘With a song in my heart’.

En 1964, ‘Castles in the sand’, aunque no fuese un gran éxito, mantuvo vivo el interés del público hacia Stevie; y además, cosa aun más importante, suscitó el interés de los productores cinematográficos de Hollywood. Stevie participó, precisamente en 1964, en dos películas, ‘Muscle Beach’ y ‘Bikini Beach’. Se trataba de apariciones breves, pero quedaron grabadas en la memoria de Stevie: fueron la ocasión de su primer viaje a California (“Un clima tan cálido, capaz de hacer crecer las naranjas; y yo sabía que las naranjas no crecen en Detroit”). ‘Hey harmonica man’ (1964) fue el único éxito de Stevie en aquel año y el primer disco que se vendió con el nombre “Stevie Wonder”, sin el “Little”; pero 1964 fue importante también porque fue el año en que Stevie comenzó a grabar solo algunas canciones. Todavía habrían de pasar otros dos años antes de que Berry Gordy le concediera, el privilegio de grabar exclusivamente sus composiciones originales, pero no cabe duda de que las canciones escritas junto a Clarence Paul, Hank Cosby y Sylvia Moy constituyeron el primer fruto de un talento excepcional. A menudo, Stevie imaginaba la melodía, Sylvia escribía el texto y Hank se ocupaba de los arreglos. Así nació ‘Uptight (Eyetything’s alright)’, que alcanzó el tercer puesto en el Hot 100. Éste fue el debut de Stevie en las listas británicas, al que siguieron una breve gira por Inglaterra y una serie de apariciones televisivas. En torno a Stevie empezó a consolidarse un importante núcleo de “fans”; a menudo, le remitían las cartas con un ‘Stevie Wonder, Detroit”.

El single siguiente fue ‘Blowin’ in the wind’, una canción de Bob Dylan que había estado en el número uno de las listas de éxitos de Estados Unidos en la interpretación de Peter, Paul and Mary, en 1963, y que ya formaba parte del repertorio de Stevie. La versión publicada en single era un dúo entre Stevie y Clarence Paul; su publicación señaló una importante victoria para Stevie, quien impuso su opinión a la Motown, contraria por principio a la publicación de canciones de protesta. El disco entró en el Top 10 estadounidense. A finales de ese mismo año, la revista especializada Billboard incluyó a Stevie entre los artistas de mayor éxito. En los años siguientes, Stevie tuvo una serie de éxitos: ‘I was made to love her’ (1967), ‘Shoo-be- doo-be-doo-da-day’ (1968), ‘For once in my life’ (1968), ‘My cherie amour’ (1969) y ‘Yester-me, yester-you, yester-day’ (1969). Todos ellos llegaron al Top ten, mientras que otros singles encontraron su lugar en el Top 100. El inicio de los años setenta significó para Stevie Wonder el compromiso en nuevas colaboraciones musicales. ‘Signed, seales, delivered (I’m yours)’, por ejemplo, está firmada por Stevie junto con su madre Lula, Lee Garrett y a Syreeta Wright. Lee Garrett, también ciego, se había convertido en un gran amigo de Stevie; Syreeta, que había ya grabado, sin éxito, un single como cantante solista, entró más tarde en la secretaría de la Motown, donde Stevie la conoció y le solicitó que colaborase con él. ‘Signed, sealed, delivered’ se convirtió en uno de los grandes éxitos de Stevie, llegando al número 3 de las listas de éxitos estadounidenses y al número 15 de las británicas.

Por los mismos autores está firmada ‘It’s a shame’, que fue grabada por The Detroit Spinners. Las opiniones que consideraban la colaboración entre Stevie y Syreeta como personal más que profesional, tuvieron su confirmación cuando, el 14 de septiembre de 1970, se casaron. Mientras tanto, se avecinaba el momento de firmar un contrato nuevo con la Motown. Berry Gordy concedió a Stevie la autonomía más completa en la elección de las piezas de su nuevo álbum, contando con el hecho de que, aun cuando el disco no tuviera muchísima fortuna, se podrían extraer de él singles de éxito. Mientras Stevie y Syreeta comenzaban a trabajar en ‘Where I’m coming from’, la Motown publicó el single ‘We can work it out’, versión de Wonder de una canción de The Beatles. ‘Where I’m coming from’ se publicó el 12 de abril de 1971, casi un año después del inicio de la composición de las canciones en él contenidas. Había un single para las listas de éxitos, ‘If you really love me’, pero Gordy no estaba demasiado satisfecho con el álbum en su conjunto. Obviamente, Stevie pensaba de modo completamente diferente: “La gente quiere canciones que signifiquen algo. Por lo demás, sé que los singles son importantes, pero no quiero limitarme a ellos. iHay músicos rock que no publican jamás un single! A mí no me importa si de un álbum se extrae un single: pero se trata sólo de una página del libro”. Cuando cumplió sus veintiún años de ead, el balance Motown de Stevie Wonder era más que satisfactorio: de los 27 singles publicados, ocho habían conseguido “disco de oro”, con ventas de más de un millón de ejemplares cada uno, y uno el “disco de platino”, con dos millones de ejemplares vendidos; uno había estado en el primer puesto del Hot 100, diez habían figurado en el Top ten y 25 habian figurado en el Top 100 Billboard.

Las ventas habían sobrepasado los treinta millones de ejemplares, y Gordy propuso a Wonder continuar la colaboración extendiendo la duración del contrato; pero Wonder, que entre tanto había recibido un cheque de un millón de dólares, anunció a Gordy que quería tomarse un poco de tiempo para decidir y se instaló en un hotel de Nueva York, donde, junto a su esposa Syreeta, comenzó a componer la música con la que siempre había soñado. Ambos pasaron días enteros en los estudios Electric Lady, aprendiendo todo aquello que se podía hacer con los sintetizadores Arp y Moog que él quería utilizar en su nuevo álbum. Una vez familiarizados con la tecnología electrónica, Stevie y Syreeta comenzaron a trabajar en su disco. Despues de haber grabado mas de cien nuevas piezas, Stevie se sintió en condiciones de volver a conversar con la Motown. El contrato preparado por su manager era larguísimo, unas 120 páginas. Wonder se reservaba la absoluta libertad de decisión sobre la elección de las canciones a incluir en el álbum, sobre los fragmentos para publicar en singles, sobre la elección del momento y de la duración de las giras y sobre la elección de los músicos que lo acompañarían en los conciertos. Wonder había constituido incluso su propia casa de ediciones musicales, la Black Bull, una sociedad de producción propia, la Taurus Production (tanto “bull” como “taurus” aluden a su signo zodiacal), y un grupo de músicos en los que tenía mucha fe, The Wonderlove.

El 3 de marzo de 1972, la Motown publicaba ‘Music of my mind’, el álbum que finalmente colmaba las ambiciones de Stevie como compositor. Este último álbum constituía un importantísimo paso adelante: era la demostración de que Wonder se había convertido en amo de las nuevas tecnologías musicales de los años setenta. No obstante, la publicación coincidió con la ruptura de su matrimonio: la unión no había podido superar las tensiones creadas por las ambiciones personales y artísticas de Wonder. También en 1972 realizó el álbum ‘Talking book’, avalado por el empuje promocional de la gira estadounidense de The Rolling Stones, en la que actuó de telonero. Incluso los “fans” de The Rolling Stones apreciaron al “nuevo” Stevie Wonder. Con este disco Wonder se ganaba tambien el apoyo del público blanco de rock. EI álbum ‘Talking book’ fue el primero en obtener el disco de platino. La guitarra de Jeff Beck le daba credibilidad incluso en el ámbito del rock, y los textos de algunas canciones, sobre todo ‘Big brother’, evidentemente referido a Richard Nixon, tenían un corte netamente político. Dos fragmentos del disco, ‘Superstition’ y ‘You are the sunshine of my life’, publicados en single llegaron a la cumbre del Hot 100. El proyecto siguiente, cuya salida había sido señalada por Stevie para marzo de 1973, se titulaba originariamente ‘Last days of Easter’.

Como su propio autor explicaba, trataba “de los últimos días de la belleza, de los horrores y la hipocresía del mundo contemporáneo, de la gente que se desinteresa de los problemas del prójimo”. Cuando finalmente se publicó el álbum, con retraso respecto a la fecha prevista (era agosto de 1973), había cobrado un nuevo título: ‘Innervisions’. El lanzamiento del disco estuvo precedido por el single ‘Higher ground’, una pieza de contenido espiritual. ‘Innervisions’ ofrecía algunos de los mejores textos jamás escritos por Stevie; ‘Visions’, en particular, se caracterizaba por una imaginación visionaria y colorista asombrosa si se piensa que el autor era ciego de nacimiento. El 6 de agosto, tres días después de la salida del álbum, Stevie Wonder viajaba en automóvil hacia Durham, en Carolina del Sur, cuando sufrió un accidente. Trasladado urgentemente al hospital, permaneció en coma durante cinco días. Muchos periódicos lo daban ya por muerto, y se decía que, aun cuando hubiera sobrevivido, habría sufrido lesiones irreparables y permanentes. Por fortuna, los médicos pudieron asegurar que no sufriría secuelas. Stevie empezó una larga convalecencia. Fue llevado a Los Angeles, donde, sin embargo, se sentía “alienado”; quería verificar lo antes posible si su habilidad como músico había quedado íntegra después del accidente, y no estuvo tranquilo hasta que le instalaron en la habitación del hospital un Clavinet; en su teclado, Stevie confirmó las previsiones optimistas de los médicos.

La curación definitiva llegó bastante pronto y, a finales de septiembre, Stevie Wonder reapareció en público, tocando junto con Elton John en Boston, en el concierto con el que el músico británico clausuraba su gira estadounidense. No obstante, los médicos le habían prohibido excederse en sus actividades profesionales; así, Stevie dedicó los meses sucesivos a la composición de las canciones para su nuevo álbum ‘Fullfillingness’ first finale’. Entretanto, Motown publicó su single ‘Living for the city’ (disco que entró en el Top ten). En enero de 1974, Stevie Wonder se había restablecido lo suficiente y podía volver a actuar. El 20 de enero abrió con un concierto la gran gala discográfica internacional de Cannes, el MIDEM; desde allí se dirigió a Londres para un show en el Rainbow, y poco después regresó a Estados Unidos para recoger tres pemios Grammy (los Oscar del disco). A finales de marzo del año 1974, Stevie Wonder anunció su retiro de la actividad musical. Sus proyectos preveían una larga gira por Estados Unidos, de dos años de duración, organizada con la finalidad de recoger fondos para beneficencia; a finales de 1975 iniciaría una gira mundial de despedida y, más tarde, su trasladaría a África para trabajar en favor de los minusválidos, los ciegos y los niños pobres. Pero la Motown logró convencer a Stevie de que sería más útil para su causa si continuaba trabajando en Estados Unidos y promoviendo desde allí iniciativas de solidaridad internacional. Así, Stevie cambió sus planes y, en julio, la Motown publicó ‘Fullfillingness’ first finale’, que, antes de final de año, recibió el disco de platino (el tercero en la carrera de Stevie).

Los singles ‘Boogie on reggae woman’ y ‘You haven’t done nothing’ entraron en el Top ten, el primero hasta el tercer puesto, y el segundo a la cumbre. En marzo de 1975, Stevie Wonder obtuvo cinco premios Grammy. ‘Un mes más tarde, su novia, Yolanda Simmons, daba a luz una niña, Aisha. Se habían conocido cuando la muchacha se había ofrecido para el puesto de secretaría de la Black Bull; Stevie había respondido a su llamada telefónica y, fascinado por su voz, le pidió que lo fuera a ver de inmediato. El nacimiento de un niño, Keita Sawandi, el 16 de abri de 1977, confirmó la solidez de su vínculo. En agosto, Wonder firmó un nuevo contrato por siete años con Motown, el más costoso de la historia discográfica: 13 millones de dólares. En septiembre de 1975, estaba prevista la salida de un nuevo álbum, cuyo título provisional era ‘Let’s see life the way it is’, pero el trabajo fue publicado en octubre de 1976, con el título ‘Songs in the key of life’. Consistía en dos discos a los que se adjuntaba un “extended play” que contenía cuatro canciones suplementarias. Entre sus temas se destacan ‘Sir Duke’, dedicado a Duke Ellington, y ‘Isn’t she lovely’, dedicado a su hija Aisha. En 1976 Paul Simon, al recibr el premio Grammy le había agradecido a Stevie Wonder, en broma, que no hubiera publicado ningún disco ese año. Al año siguiente Wonder tuvo ocho nominaciones y recibió cuatro Grammy, entre ellos uno, muy apreciado, por el disco del año.

El siguiente proyecto de Stevie Wonder tardaría tres años. Algún tiempo antes de la publicación de ‘Songs in the key of life’, Stevie había sido abordado por dos escritores, autores del libro ‘The secret life of plants’, que había sido recientemente publicado. Ambos estaban trabajando en una versión cinematográfica de su obra, que habría sido producida por Michael Brun, y propusieron a Wonder escribir y ejecutar la música de la banda sonora de la película. Tras pensárselo mucho, Wonder anunció que comenzaría el trabajo inmediatamente después de la publicación de ‘Songs in the key of life’. Evidentemente Stevie preveía que la tarea de escribir la banda sonora de una película lo alejaría mucho tiempo de cualquier otro proyecto. Cada escena, de la película debían explicársela municiosamente y los efectos especiales constituían una dificultad aún mayor. Stevie grabó la música ambiental de un aeropuerto, los sonidos de un parque natural, el rumor de las olas que morían en la playa. La película no se distribuyó nunca en el circuito cinematográfico nacional, pero, ya que el proyecto le había ocupado tres años, era demasiado tarde para evitar la salida del disco, que se puso a la venta, como álbum doble, en octubre de 1979. Las reacciones del público fueron tibias: las reservas realizadas por los vendedores permitieron que el disco entrara en el Top ten de álbumes, pero ‘The secret life of plants’ se deslizó gradualmente fuera de la clasificación.

Independientemente de cualquier consideración acerca del valor artístico del álbum, Wonder se dio cuenta de que su credibilidad comercial había sufrido un deterioro y, sin perder tiempo, realizó y publicó un nuevo disco para poner remedio a la situación. En cualquier caso, el fracaso de ‘The secret life of plants’ no había alterado su capacidad de que acudieran multitudes a las tiendas de discos y a las salas de espectáculos: seis conciertos consecutivos, en el Wembley Arena de Londres, en septiembre de 1980, vieron cómo los billetes de entrada se agotaban en pocas horas. En dicha ocasión, Stevie Wonder presentó en exclusiva las canciones del nuevo disco ‘Hotter than July’, y las entusiastas reacciones del público demostraron que ‘The secret life of plants’ había sido sólo una momentánea detención en la carrera del músico. Cuatro singles extraídos de ‘Hotter than July’, cada uno distinto por su estilo musical, escalaron el Top ten británico: el tributo a Bob Marley de ‘Masterblaster’, la canción de sabor country ‘I ain’t gonna stand for it’, la balada ‘Lately’ y ‘Happy birthday’, esta última dedicada a la memoria de Martin Luther King, líder de derechos civiles, asesinado en los Estados Unidos pocos años antes. Una declaración del compromiso constante de Stevie Wonder en la defensa de los derechos civiles. En 1982, Stevie obtuvo un gran éxito de ventas con un single, realizado en pareja con otro grande del rock, el ex beatle Paul McCartney. Dicho disco, ‘Ebony and Ivory’ (ébano y marfil, o sea, negro y blanco), una conmovedora llamada a la hermandad entre las razas, precedió en algunos meses la puesta a la venta del ‘Original musiquarium’, un álbum múltiple que ofrecía la oportunidad de poseer, en una sola colección, todos los éxitos de la carrera discográfica de Stevie Wonder (también incluía cuatro piezas inéditas: ‘That girl’, ‘Front line’, ‘Ribbon in the sky’ y ‘Do I do’).

En 1984, Stevie publicó una nueva banda sonora, la realizada para la película ‘La mujer de rojo’, protagonizada por Gene Wilder y Kelly Le Brock. La suerte comercial del disco igualó, y quizá superó, la excelente acogida que obtuvo la película. Descartada a priori la hipótesis de comentar con música las imágenes de la película, como había intentado hacer en ‘The secret life of plants’, Wonder realizó un trabajo que no se alejase de su habitual producción discográfica; nació así una excelente selección de piezas de calidad, entre las cuales cabe recordar ‘Don’t drive drunk’ (una vez más una toma de posición sobre un problema social) y, obviamente, ‘I just called to say I love you’, que alcanzó el primer puesto en las listas de éxitos de todo el mundo (el single obtuvo el disco de oro y el álbum el disco de platino). Stevie Wonder tomó parte en la grabación de ‘We are the world’, la pieza grabada por el supergrupo USA for Africa en favor de los pueblos africanos azotados por la sequía (enero de 1985). Su nuevo y esperado álbum salió a la venta en marzo de 1985: ‘In square circle’ fue su título; había costado cerca de cinco años de trabajo y obtuvo unos resultados de ventas proporcionales al empeño puesto en su realización. Precedido del single ‘Part time lover’, ‘In square circle’ es un disco de contenido intenso agresivo: a este respecto debe recordarse, naturalmente, ‘It’s wrong’, una decidida denuncia del apartheid, de tonos ásperos y convincentes. Tras la salida de ‘In square circle’ comenzó naturalmente la espera de un nuevo álbum.

Stevie Wonder entra en el estudio, medita, graba y se toma su tiempo. Como de costumbre será una espera muy larga. En 1987 sale el álbum ‘Characters’, que vuelve a confirmar la capacidad creativa de Wonder. El simple Skeletons escala las listas de éxitos del mundo entero, pero lo que crea mayor curiosidad en el público es la participación vocal de Michael Jackson en ‘Get it’. En los años transcurridos desde la puesta a la venta del primer disco de Stevie Wonder, el músico se ha convertido en uno de los más populares del mundo, uno de los que ha vendido más discos en la historia de la música y uno de los más querido por el público. Aunque no ha realizado su deseo de trabajar para las gentes de África, Stevie Wonder ha hecho mucho por ellas y por millones de personas en el mundo entero, como pruebo su participación en el festival de homenaje a Nelson Mandela en el estadio de Wembley, Londres.


1962- The Jazz Soul of Little Stevie
1962- Tribute to Uncle Ray
1963- Workout Stevie, Workout
1963- The 12 Year Old Genius
1963- With a Song in My Heart
1964- Stevie at the Beach
1965- Stevie Wonder
1966- Up-Tight
1966- Down to Earth
1967- I Was Made to Love Her
1967- Someday at Christmas
1968- For Once in My Life
1969- My Cherie Amour
1970- Live at the Talk of the Town
1970- Stevie Wonder Live
1970- Signed, Sealed and Delivered
1971- Where I’m Coming From
1972- Music of My Mind
1972- Talking Book
1973- Innervisions
1974- Fulfillingness’ First Finale
1976- Songs in the Key of Life
1979- Journey Through the Secret Life of Plants
1980- Hotter Than July
1984- The Woman in Red
1985- In Square Circle
1987- Characters
1991- Jungle Fever
1995- Conversation Peace
1995- Natural Wonder
2005- A Time to Love
2009- Talking Book/Innervisions
2009- Merry Christmas
2011- Classic Album Selection


Fuente: http://historiasderock.es.tl/Stevie-Wonder.htm

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