Escribe: César Romero

Jueces contra jueces. El caso Odebrecht ha generado un insólito y extraño enfrentamiento entre los jueces de la Sala Penal Nacional, que preside la jueza superior Inés Villa Bonilla y el nuevo sistema judicial anticorrupción, a cargo de la doctora Susana Castañeda Otsu.

Los jueces de la Sala Penal Nacional dicen que son ellos los que deben controlar la investigación del Ministerio Público en el caso Odebrecht y, en el futuro, juzgar a los ex presidentes y ex ministros implicados. Los del nuevo sistema tienen claro que se les creó para ver estos casos y no otros. Una pelea rara y atípica. Los jueces se pelean sin que nadie se los pida y cuando falta mucho para que comience su trabajo. Los juicios recién comenzarán dentro de varios meses o en un par de años.

No al fiscal

Hoy, a nivel judicial, solo se desarrollan algunas audiencias, como las de prisión preventiva, que son de apoyo a la investigación del Ministerio Público. La creación del sistema judicial anticorrupción no incluye a la fiscalía. Hamilton Castro continuará conduciendo la investigación del caso Odebrecht.

El 2001, cuando tras la caída del régimen de Alberto Fujimori el Poder Judicial creó el sistema judicial anticorrupción, todos los jueces acataron la decisión. Solo algunos abogados y procesados protestaron por el cambio.

La oposición al nuevo sistema esta encabezado, según fuentes judiciales consultadas por La República, por los jueces Juan Carcausto Calla, Sonia Torre Muñoz y Richard Concepción Carhuancho.

Que la principal asistente de Concepción fuera una candidata al congreso del Partido Aprista, hace pensar a algunos que detrás de este “purismo legal” habría algún interés político.

Juez Natural

En su afán por quedarse con el caso Odebrecht, los jueces de la Sala Penal Nacional resucitaron un tema que ya quedó definido en los procesos a la red Fujimori y Montesinos.

Ante el reclamo de Eduardo Calmell del Solar, Héctor Faisal, Luis Bedoya y otros, el Tribunal Constitucional definió que el concepto del “juez natural predeterminado por ley” se refiere al sistema judicial y no a un juez específico.

“La predeterminación del juez no puede interpretarse rígidamente, de suerte que impida (…) la organización judicial”, sancionó y definió el TC. Pero la Sala de Apelaciones de la SPN vuelve al antiguo concepto, para mantener a su cargo la investigación al ex presidente Alejandro Toledo.

Delito más grave

Luego, la Sala Penal Nacional se aferra al caso Odebrecht por el delito más grave que se investiga en este caso: lavado de activos. Pero esto supondría que el PJ ya no podría crear nuevos sistemas, pues en los delitos graves siempre hay lavado de activos.

El equipo de Castañeda señala que su competencia en estos casos no se define por la gravedad de uno u otro delito, sino por su conexión. El lavado en el caso Odebrecht proviene de la corrupción. El 2001, los jueces entendieron muy bien esto cuando pasaron los procesos contra el grupo Colina al sistema anticorrupción.

El presidente del Poder Judicial, Duberlí Rodríguez, ha pedido a Castañeda y Villa Bonilla que concilien una solución. Hasta ahora los abogados solo observan, pero en una pelea de jueces, al final, los únicos que ganan son los acusados.


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