David Pereda

El presidente Pedro Pablo Kuczynski ganó respaldo en un mes, ratifica la reciente encuesta nacional urbano rural de GfK, con un salto de 11 puntos porcentuales (de 31 a 42%). Y crece en sectores que le eran adversos: el D-E (gana 15 puntos) y el norte (13 puntos).

Sin embargo, la mayoría cree que su gestión es regular (55%), seguida de quienes la ven mala o muy mala (24%) y buena o muy buena (19%).

Los ministros mejor posicionados son Salvador del Solar (42%), Fernando Zavala (40%), Martín Vizcarra (37%) y Patricia García (37%). Los tres últimos destacan por su participación ante los huaicos.

Mayor reconocimiento ante la emergencia reciben los bomberos, Fuerzas Armadas, Cruz Roja, Policía, medios de comunicación y ciudadanía. Del 0 al 20, Kuczynski y el gabinete tienen 12 y 11 de nota, y el fujimorismo, líderes políticos, gobernadores y congresistas son jalados con 10 y 09.

La mayoría de líderes políticos mantienen su nivel. Resaltan Keiko Fujimori (38%), Julio Guzmán (31%), Kenji Fujimori (28%, sube dos puntos) y Verónika Mendoza (27%). Gregorio Santos sí cae (15 a 11%).

Ollanta Humala tiene el mayor descrédito: la gran mayoría dice que miente al negar una coima de Odebrecht (83%) y muy pocos le creen (5%).

Asimismo, más de la mitad prevé que el caso de Alejandro Toledo quedará en nada (53%). Un tercio piensa que sí terminará extraditado (35%).

Relación tensa

Se reconoce mayor acercamiento entre Ejecutivo y Congreso. Predomina la percepción de una relación tensa pero que avanza (42%), ya no principalmente conflictiva.

Para Santiago Pedraglio, periodista y sociólogo, el gran reto de Kuczynski y el Ejecutivo será sostener el ascenso.

“La gente saluda la iniciativa en la emergencia. El reto es cómo sostener eso. La emergencia es muy distinta al proceso de reconstrucción”, refiere.

Nota un caso especial en el ministro de Defensa, Jorge Nieto, no tan reconocido pese a su labor y de las Fuerzas Armadas. En contrapunto, Del Solar tendría capital propio.

“La gente está premiando la entrega sin propósito político ni de otra índole. Es una señal que los políticos deberían tomar en cuenta”, afirma.

Giovanna Peñaflor, investigadora y consultora política, considera que la aprobación del Ejecutivo debería ser mayor. Más bien, apunta que no sería un respaldo muy fuerte.

“Como afrontó los huaicos le permitió salir de una situación crítica. Pero no hay oposición activa: el fujimorismo no tiene agenda clara, la izquierda está desaparecida, los líderes con denuncias. Sorprende que la aprobación del gobierno no sea mayor”, dice.

“Cuando se califica sobre la emergencia, el Gabinete y el presidente no salen tan altos. O sea, su aprobación sería débil. En esos casos, las recaídas pueden ser peores”, agrega.

Sobre Humala, Pedraglio señala que “su grado de credibilidad es bajísimo, para él es tremendo problema”. Peñaflor asegura que “lo que salió ahora alimenta una sensación que ya existía en la población”.

La coyuntura sigue difícil. “El caso Odebrecht genera fuerte distancia hacia todos los políticos. Al llover, todos se mojan”, sintetiza la investigadora.

Nueva etapa, por Hernán Chaparro

El balance final de la acción del Gobierno frente a la emergencia generada por los huaicos es positiva, pero lo que mejor se evalúa es la reacción de la sociedad civil y de las instituciones directamente involucradas con estos hechos. Los actores asociados a lo político son evaluados de manera más crítica. Si bien se habló mucho de la buena gestión del conjunto de ministros en esta coyuntura, en el ojo ciudadano, esto tiene matices. Hay ministros que se asocian a la emergencia más que otros y, si bien hay diferencias por nivel socioeconómico y zona del país, el casi censurado Vizcarra, Zavala y Patricia García son los que más se mencionan.

A los nueve meses el Gobierno se enfrenta a una nueva etapa. No está claro si será un renacimiento o solo un cambio de agenda, pero los retos asoman. Se ha revertido la caída en la evaluación que venía experimentando el Ejecutivo y ya no será tan fácil decir que los ministros pecan de tecnocracia extrema. Sin embargo, también es cierto que se retoman asuntos pendientes y se vislumbran nuevos. De a pocos, se hacen espacio en el debate público antiguas y nuevas denuncias sobre corrupción, escaramuzas entre el partido de Gobierno, el Ejecutivo y el fujimorismo,  etc. Mientras tanto, un 42% ve que la relación entre Ejecutivo y Legislativo es tensa pero avanza.

La evaluación general de varios de los ministros es positiva (más allá del tema de la emergencia) y se observa que más de uno tiene el favor de las personas que  se declaran más informadas sobre el acontecer público. Pasar de 31% a 42% de aprobación en un mes ayuda a enfrentar mejor la coyuntura, sobre todo, si ese cambio en las cifras responde a lo que aprecia la gente en los sectores medios y bajos del país, así como a la opinión del norte, donde la simpatía hacia el Gobierno ha mejorado significativamente. El sur sigue siendo un reto.  


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