César San Martín fue el juez titular de la Segunda Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema que en diciembre del 2009 archivó definitivamente el Caso Madre Mía, ratificando que no había lugar para pasar a juicio oral a Ollanta Humala. Más de 7 años después, el magistrado aseguró que el proceso no fue fraudulento y que se resolvió con el bagaje de información que se tenía en ese momento, pues por entonces no se conocían las interceptaciones telefónicas al ex presidente difundidas recientemente dando cuenta de un presunto soborno a testigos.

“Esa información no la teníamos, nadie la tenía”, sostuvo San Martín en rueda de prensa en el Palacio de Justicia. “Esto no es un proceso fraudulento porque salió ese audio en donde fluye, de ser exactos sus términos, que en efecto se habría producido un pago”, agregó.

Según dijo el magistrado, durante el proceso se tomó la declaración de 78 personas, se realizaron múltiples pericias, diligencias, informes del Ejército, entre otros elementos. “De todo ese conjunto de situaciones se generó una lógica de que no había prueba positiva […] No creo que alguien pueda decir que ese proceso es fraudulento y que se creó con la expresa voluntad de liberar a un pretendiente a la presidencia en ese momento. Hablamos del 2009”, refirió.

Asimismo, César San Martín prefirió no especular sobre la posibilidad de reabrir el Caso Madre Mía. “En lesa humanidad siempre se sostiene la posibilidad de reabrir una causa por derechos humanos, siempre y cuando se acredite que el proceso ha sido fraudulento. Ante el hecho de que se encuentre una prueba con posterioridad que podría variar todo el sentido, la pregunta es: ¿esa prueba hace el proceso fraudulento? Unos pueden decir que sí y otros que no, lo dejo al debate de los juristas. No fijo posición”, manifestó.

De otro lado, reconoció que durante el proceso se reunió con el abogado que entonces tenía Humala, Omar Chehade. Sobre esto, mencionó que los jueces están obligados a recibir en audiencia privada a los abogados y litigantes que quieran conversar y pidan una cita.

“En ese caso, por mandato de la ley, yo me reuní a pedido del abogado que era el doctor Chehade. No tengo ninguna otra relación”, acotó.


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