La salsa boloñesa es uno de los acompañamientos más habituales y deliciosos de la pasta. Sin embargo no es tan habitual conocer su historia. Por eso te la descubrimos en esta entrada.

Los secretos de esta rica y emblemática salsa italiana se remontan a la antigüedad, alrededor del siglo I a.C., y curiosamente surgió no como una salsa sino como un segundo plato hecho de carne que con el tiempo pasó a colocarse en el pan a modo de relleno.

A pesar de que su nombre está asociado a la ciudad de Bolonia, esta relación entre ambas no tiene lugar hasta la Edad Media, fecha en la que los franceses vuelven a poner sobre las mesas italianas este plato de forma habitual, incluso en las casas más humildes.

Aunque actualmente sea una salsa para el acompañamiento de pastas como los tagliatelle o los tortellini, la idea original de este plato era un guiso de carne, cuya elección era fundamental. A lo largo de los años la receta ha sufrido modificaciones, ya que en un primer momento la carne era cocida en leche para ablandarla.

Tanto se cuidan los detalles respecto a esta receta que en 1982 se registró la receta original ante notario para mantener la realización de esta delicia de la gastronomía de la forma más auténtica.

Los ingredientes de la receta original son los siguientes:

400 grs de carne de buey
50 gr de zanahoria
50 gr de apio
50 gr de cebolla
5 cucharadas de salsa de tomate
½ vaso de vino blanco
200 ml de leche
Sal y pimienta

Con estos ingredientes básicos puedes preparar una de las salsas italianas más conocidas y deliciosas. ¿Te animas?


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