Escribe: Javier Contreras

El pase de los trabajadores de EsSalud del régimen denominado Contrato Administrativo de Servicios (CAS) al ámbito laboral del Decreto Legislativo 728 puso sobre el tapete la necesidad de que los empleados públicos (que al 2014 sumaban 1 millón 400 mil, según información de Servir) puedan contar con un solo régimen laboral, con los mismos derechos y condiciones laborales.

Esto, debido a que entre el aparato público y el privado existen unos 40 regímenes, y cada uno les brinda a los servidores diferentes condiciones.

Están los empleados de la actividad privada, pertenecientes al D.L. 728, quienes cuentan con dos gratificaciones al año, vacaciones anuales de 30 días, Compensación por Tiempo de Servicios (CTS) y participación en las utilidades de las empresas. De acuerdo con Servir, laboran bajo esta ley el 13% de los empleados públicos.

Pero al frente están los CAS, con apenas 15 días de vacaciones al año, sin gratificaciones ni CTS, y cuyos contratos se renuevan cada 3 o 6 meses. Cifras oficiales indican que el 19% de los estatales laboran bajo estas condiciones.

Y el 18% está en el D.L. 276. Dichas plazas corresponden a trabajadores nombrados, que tienen estabilidad laboral.

El 50% restante se encuentra bajo regímenes particulares como el de profesores, fuerzas armadas, policías, entre otros (ver infografía).

Enrique Fernández Maldonado, sociólogo especialista en temas laborales, dijo que es un avance sustantivo que los trabajadores CAS de EsSalud pasen al 728; sin embargo, lo idóneo sería que progresivamente todos pasen al ámbito de Servir.

El gran problema es que los trabajadores CAS y 276 tienen temor de ingresar a un régimen meritocrático por los despidos masivos que se dieron durante la década del 90, comentó.

No obstante, insistió en que lo óptimo sería que el Estado disponga de un solo régimen que no establezca diferencias en cuanto a derechos y beneficios más allá del lugar que ocupa el trabajador dentro de la jerarquía, a fin de no generar condiciones de desigualdad y discriminación.

Para los trabajadores estatales, caminar hacia una sola ley, que homologue la situación de quienes laboran en alguna entidad pública, es una prioridad que el Ejecutivo y el Congreso deberían atender.

Así lo indicó el secretario general de la Confederación de Trabajadores Estatales (CTE), Domingo Cabrera, quien celebró que los trabajadores CAS de EsSalud con más de dos años de servicio pasen al D.L. 728; sin embargo, consideró que “la ley no puede ser para un sector y para otros no”.

Y en ese sentido, dijo que hay 200 mil trabajadores CAS en el Perú que también esperan la reivindicación de sus derechos. “Si usted va a un ministerio o a cualquier entidad del Estado, en una misma oficina, cumpliendo las mismas funciones, puede encontrar a un 728, a un CAS y a un 276, eso está mal”, señaló.

El dirigente sindical añadió que el gremio de trabajadores estatales ya presentó una iniciativa para que todos los servidores públicos estén bajo una sola ley, aunque dejó en claro que la Ley Servir no es el régimen que esperan, pues detrás del rótulo de la meritocracia se esconde la reducción de los derechos laborales.


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