David Pereda

El lunes 10 de abril, cuando intentó negar que haya extorsionado a funcionarios a través del programa periodístico que tenía con su padre, Jorge Aramayo, en Puno, la hoy congresista fujimorista Alejandra Aramayo dijo ser víctima de ‘sicariato periodístico’ de parte de quienes, según ella, se oponían al proyecto de ley de control de medios que ha presentado junto a su colega de bancada Úrsula Letona.

Lo que no sabía es que, motivados por ese acto histriónico ante la prensa a la que convocó en el Congreso, más víctimas reales de sus malas prácticas periodísticas se iban a animar, por fin luego de muchos años, a contar sus casos.

Anoche, Cuarto Poder presentó al ingeniero Fernando Salas Tapia, un empresario puneño dedicado al rubro de la construcción que, cuando el año 2000 ganó el concurso público convocado por la Municipalidad de Puno para instalar más de 100 semáforos en 35 intersecciones de la ciudad, recibió la visita de un emisario de Jorge Aramayo para decirle que tenía que pagar 5 mil soles al canal 13 “para que le dejen trabajar tranquilo”.

Salas relata que, con el objetivo de que el propio Aramayo vaya a verlo, le dijo al emisario si podían ser 3 mil soles. Al día siguiente llegó a su oficina el padre de la congresista, quien reiteró la amenaza.

“Si es por publicidad, no la necesito por ahora”, le dijo, a lo que Aramayo contestó: “No, estás equivocado. Las cosas aquí en Puno no son como tú crees. Para dejarte trabajar tranquilo tienes que pagarme 5 mil soles”.

Lo peor vino después. Como Salas adujo falta de liquidez, Aramayo intentó resolver eso llevándolo a un prestamista. Lo conminó a recibir ese dinero a cambio de su camioneta.

“Le dije que no le iba a dar ni un sol porque lo que estaba haciendo era un chantaje y una extorsión, tal cual lo habían hecho con otros funcionarios públicos y otros empresarios de Puno, y eso le molestó. Entonces, cuando me iba, me dijo que mire su programa del día domingo. Entonces él y su hija Alejandra iniciaron una campaña de desprestigio en mi contra a través del programa ‘Confidencias’, del canal 13”, recuerda.
Otro funcionario

Cuarto Poder también presentó el testimonio del ingeniero Juan Carlos Málaga, ex presidente del Consejo Transitorio de Administración regional. Este relata que el mismo día en que juró al cargo en 1994, Jorge Aramayo llegó a su despacho para hacerle la misma propuesta que a Salas: que contrate sus servicios para levantar su imagen y minimizar cualquier error que pudiera cometer, a cambio de que les pague 2 mil soles mensuales.

“Como no le di gusto, me dijo que estaba en problemas”, dice el ex funcionario.

Y así fue. Como en los casos de Julián Barra Catacora y Fernando Salas, los Aramayo empezaron a usar la señal del canal 13 para acusarlos de todo tipo de cosas personales y deficiencias administrativas que nunca se le probaron.


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