El cierre de una empresa también requiere de un proceso formal ante la ley, con el fin de informar a las autoridades y a la sociedad en general, que ya no opera más en el mercado. De acuerdo con lo establecido por la Ley General de Sociedades, la extinción de una sociedad se lleva a cabo a través de tres etapas: la disolución, la liquidación y la extinción.

La disolución consiste en el acuerdo adoptado por la Junta General de Accionistas o de socios para terminar la actividad de una empresa por haber incurrido la sociedad en alguna de las causales establecidas en el artículo 407° de la Ley General de Sociedades.

Causales de disolución (artículo 407)

  1. Vencimiento del plazo de duración de la empresa
  2. Conclusión del objeto de la sociedad o su no realización
  3. Continuada inactividad de la junta general
  4. Pérdidas que reduzcan el patrimonio por debajo de la tercera parte del capital pagado
  5. Acuerdo de la junta de acreedores o quiebra
  6. Falta de pluralidad de socios
  7. Resolución adoptada por la Corte Suprema
  8. Acuerdo de la junta general
  9. Cualquier otra causa establecida en la ley o prevista en el pacto social, en el estatuto o en convenio de los socios

Presentación de documentos

El acta de disolución debe ser publicado dentro de los diez días de adoptada la decisión, por tres veces consecutivas en diarios de circulación nacional.

Luego, el representante de la sociedad deberá presentarse la solicitud de inscripción de disolución ante la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos (SUNARP) mediante una copia certificada del acta. En el acuerdo de disolución deberá designarse al liquidador o liquidadores.

La liquidación de la sociedad

Tomado el acuerdo de disolución, se inicia el proceso de liquidación de la empresa. Durante la liquidación, la sociedad debe añadir a su razón social o denominación la expresión “en liquidación” en todos sus documentos y correspondencia.

Este cambio en la denominación debe ser comunicado a la Superintendencia Nacional de Aduanas y Administración Tributaria (SUNAT) a través del procedimiento de “Modificación de Datos en el RUC”.

Por su parte, los liquidadores tiene la función de pagar la totalidad de las obligaciones (impuestos, proveedores, etc.) con todos los activos de la empresa (dinero, bienes, mercadería, etc.), así como cobrar todos los créditos que fueran exigibles.

Extinción de la sociedad

Al término del proceso de liquidación, los liquidadores deben presentar a la junta general la memoria de liquidación, la propuesta de distribución del patrimonio neto entre los socios, el balance final de liquidación, el estado de ganancias y pérdidas y demás cuentas que correspondan. Aprobado, el balance final de liquidación, este se publica por una sola vez.

Inscrita la extinción de la sociedad, ya sea por cualquiera de las causas antes mencionadas, se debe solicitar la baja definitiva del RUC ante la SUNAT. Al inscribirse la extinción se debe indicar el nombre y domicilio de la persona encargada de la custodia de los libros y documentos de la sociedad.


Fuente: http://destinonegocio.com

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