Giovanna Castañeda

Atrás quedó esta imagen del 2011: un sonriente Félix Moreno, en su primer período como gobernador regional del Callao, en el Festival de Salsa Chim Pum Callao, al lado de su líder Álex Kouri. Ambos entregaban un recordatorio a Gilberto Santa Rosa, reconocido salsero, y prometían traer más música al megaevento del primer puerto. La salsa se acabó hoy, 2017, y ninguno de los dos tiene motivos para bailarla.

“¡Chim Pum, Callao!”, ese grito de arenga, se ha convertido en el nombre de un grupo de políticos vinculados con la corrupción, según viene confirmando la justicia peruana.

Kouri cumple una condena de cinco años de cárcel por el delito de colusión agravada por la construcción de la vía expresa del Callao. Moreno cumplirá una orden de prisión preventiva por 18 meses, acusado de los delitos de lavado de activos y tráfico de influencias, involucrado –nada menos– con el pago de coimas de la empresa Odebrecht por la obra de la Vía Costa Verde.

Antes de llegar a este punto, Kouri y Moreno estuvieron en la cima: fueron reelegidos más de una vez, sus gestiones tenían alta aprobación y arrasaron en varias elecciones con amplia ventaja frente a quienes intentaron sacarlos del poder. Chim Pum Callao ha sido el rey de esta región durante décadas y ahora, parece ser, que sus principales miembros están cayendo uno tras otro.

“Un elemento de esta hegemonía es su forma de hacer política, pues lo que caracteriza a este movimiento es el clientelismo en su máxima expresión. Otro elemento estaría en la negociación con los sectores más violentos –mafias, sicarios– para que, de alguna manera, no atenten contra su objetivo de mantenerse en el poder”.

“Ningún partido o movimiento tiene la fuerza de hacerles frente”, explica a El Comercio José Carlos Rojas, autor de “Pa’ bravo yo”, artículo sobre Chim Pum Callao publicado en el libro “Anticandidatos” (Planeta, 2016).

—Los otros ‘chimpunes’—
Los casos de Kouri y Moreno no son los únicos. Los demás ‘chimpunes’, como les dicen en el Callao, también tienen grandes historiales.

En el 2010, el hotel Meliá de San Isidro fue el lugar donde se reunieron los entonces candidatos del movimiento de Kouri para recibir todos juntos el flash electoral. Ese año, Moreno ganó por primera vez en la región Callao con una ventaja de 23 puntos porcentuales y se abrazaba con Juan Sotomayor, quien se convertía en el nuevo alcalde provincial del Callao. Dos años después, ambos pasaron por un oscuro episodio.

Sotomayor fue acusado de ser el cabecilla de una presunta red de espionaje en el Callao. El propio Moreno acusó que funcionarios municipales de Sotomayor realizaban seguimientos e interceptaciones telefónicas contra él y otros alcaldes. Sotomayor fue separado de Chim Pum Callao y se inició una investigación fiscal, que terminó archivada.

El alcalde del Callao, quien finalmente se reconcilió con el movimiento de Kouri en el 2014 y fue reelegido, creó el partido Vamos Perú. Esta organización participó en las elecciones presidenciales en lo que fue Alianza Popular. Su hermana Naldy Sotomayor postuló al Congreso con esta alianza electoral con el Apra y el PPC.

Otro caso es el del actual congresista Víctor Albrecht, quien antes de ser fujimorista fue parte de Chim Pum Callao. Albrecht llegó a ser alcalde de La Perla y fue gerente general de la Empresa de Servicio de Limpieza Municipal Pública del Callao (Eslimp-Callao), cuando Moreno era alcalde. En ese cargo, fue investigado por corrupción, pero el caso fue archivado por la fiscalía.

Eslimp Callao –cuenta Rojas en “Anticandidatos”– ha sido manejado de manera clientelista por Chim Pum Callao, y algunos de los empleados son ex delincuentes.

Cuando fue gobernador del primer puerto, en reemplazo de Álex Kouri, Albrecht firmó un contrato con constructoras brasileñas investigadas por el Caso Lava Jato. Actualmente, Albrecht es el presidente de la comisión del Parlamento que investiga Lava Jato. No está incluido en la indagación del caso que realiza la fiscalía.

“La prisión de Moreno no necesariamente será el fin de Chim Pum”, señaló Rojas sobre el futuro de la agrupación, aunque acotó que “casi no es viable [el éxito de] otros candidatos [en la región] porque son muy débiles”.

“No tienen la infraestructura y manejo que tiene Chim Pum. La población opta por lo conocido”, indicó.

—Un caso más—
El alcalde de Ventanilla, Omar Marcos, es investigado por el presunto delito de enriquecimiento ilícito. Marcos, quien postuló con Chim Pum Callao, está en el cargo desde hace tres períodos. Estuvo voceado como candidato a la alcaldía provincial, pero Juan Sotomayor fue el designado. Ha trascendido que está formando un nuevo partido.

—Funcionaria capturada—
Gioconda Tripi, quien fue funcionaria durante las gestiones de Álex Kouri y Félix Moreno en el gobierno regional, fue capturada hace un mes al estar requisitoriada por el delito de negociación incompatible.


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