Ken Takahashi, del Instituto Geofísico del Perú, señala que en 2015 se desplazaron aguas calientes desde el oeste del Pacífico, lo que tomó varios meses y por ello se pudo hacer un seguimiento. Sin embargo, este año estuvo vinculado más a los vientos del norte que trajeron las aguas calientes del Ecuador, lo que se puede preveer solo con un par de semanas.

El Niño Costero que este año afecta a nuestro país no se pudo predecir con meses de anticipación a fin de tomar precauciones, como ocurrió con el fenómeno del año 2015, porque se trata de un evento localizado en nuestra región y vinculado a los vientos del norte, fenómeno que solo se puede pronosticar con dos semanas previas, informó el investigador del Insituto Geofísico del Perú, Ken Takahashi.

El experto en el Fenómeno del Niño comentó que el evento local tiene dos precedentes en nuestro país, ocurridas en 1891 y 1925, con lluvias e inundaciones similares a las de este año.

“Un problema para el pronóstico es que un calentamiento local (del Ecuador) puede producirse solo en semanas, mientras que cuando se trata de un calentamiento que proviene del oeste del Pacífico, toma meses y podemos observar cómo está viniendo hacia nuestra costa y podemos pronosticarlo con varios meses”, refirió.

Añadió que a inicios de año, el Comité Nacional Multisectorial encargado del Estudio Nacional del Fenómeno del Niño (ENFEN) observaron los cambios que se estaban desarrollando en nuestras costas, previeron que podían durar hasta marzo o abril.


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