Pico Ego-Aguirre: Pax, amor y música

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Tambien Pax primera etapa (1969 – 1975)

Por Javier Lishner

Al igual que Deep Purple, Pax, el grupo peruano, ha pasado por diferentes etapas a lo largo de su carrera, cosa que los ingleses le comenzaron a llamar Mark I, Mark II, Mark III… a cada una de sus formaciones. Además, Pax, tanto como Deep Purple, tuvo en su guitarrista-fundador al líder de la banda. Y, como si no fuera suficiente, y es una apreciación muy personal, Pico Ego Aguirre, el músico de Pax, tiene cierto parecido al meticuloso Ritchie Blackmore, no solo por sus cabellos largos, sus inesperadas levantadas de brazo derecho al tocar y sus oscuras prendas sino por esa personalidad tan especial que, a veces, puede alejar a seguidores pero que, por lo general, atrae por eso mismo: el enigma. En la historia del rock ha habido de todo. Desde los más simples y directos, como Joey Ramone, Janis Joplin o Eddie Vedder hasta los más irascibles o enigmáticos, como Blackmore y Beck, por ejemplo. Todos, ídolos.

En 1984, mientras quien suscribe se encontraba aún laborando en Radio Panamericana, un joven de nombre Juan Carlos Caipo llegó con una canción llamada “Exterminio”. Era el primer contacto directo con Pax y, por consiguiente, con su líder, Enrique Ego Aguirre. En la historia del rock hecho en el Perú, que data desde fines de los años cincuenta, hubo un nombre que marcó una era, y ese fue Pax. Juan Carlos, no era otro que el teclista de la cuarta y quinta etapa del grupo. Lo formaban, en esa época, Coco Silva (hoy, Jorge Mora) en bajo y voz; Pico, en guitarra y coros; Juan Carlos, en teclados y coros; y, Nicolás Mantani, en batería. El cuarteto sonaba compacto, su música era fuerte, y viajar con ellos fue siempre un interesante pasatiempo con el que, de paso, nos llevábamos un dinerito a casa.
Mañana, Pax, ahora convertido en un power trio -como lo calificó hace unos días Jorge, su vocalista-, estará como invitado de Deep Purple, acaso, una de sus más grandes influencias. Ego Aguirre, Mora y Mantani, el Mark VI de Pax, contarán con el apoyo de Leonardo Velazco, un teclista con estudios de piano y composición en el Conservatorio Nacional de Música de Lima, quien hace su trabajo en Strangers, una banda de tributo a Deep Purple que él mismo formó. Leonardo es admirador de Jon Lord, el teclista cofundador de DP que, en buenos términos, abandonó la nave púrpura en 2002. Me atrevo a adivinar la sorpresa de la noche: Pico Ego Aguirre tocando “Smoke On The Water” con Deep Purple. Sí, Pico, el legendario guitarrista del rock en el Perú, bien podría hacer lo que hizo aquí el buen Jeff Watson (Night Ranger), cuando, el año pasado, Steve Morse lo invitó al escenario del Warfield. La gira era la misma y la canción también. Incluso, Pax, en los setenta, hizo su propia versión que apareció en disco con la voz de Gerardo Manuel, mientras Watson era aún menor de edad.
A continuación, lo que dijo Pico, quien ayer, con sus compañeros de grupo, hizo su último ensayo antes de la grandiosa noche. Veamos:


– Pico, ¿cómo te sientes que Pax sea el invitado de Deep Purple?
– Siento que es la reivindicación para todo lo que hemos hecho, desde los heroicos años setenta, hasta la actualidad. Un justo reconocimiento a la terquedad de mantener un estilo, una línea inamovible con el paso del tiempo, pero con el feeling intacto, como si fuera el comienzo de todo. Y, para mí, un reconocimiento (aunque sea un poquito tarde) por mis 44 años de guitarrista, que no se celebró… En esta oportunidad la tomo como la mejor posibilidad de hacerlo gracias a este concierto. Un sueño hecho realidad.

– ¿Qué opinas de Deep Purple 40 años después?
– Bueno, el DP actual ya no es el clásico que conocimos y con el que crecimos. Particularmente, desde que salió Blackmore, para mí ya DP no es igual. Sin que esto signifique que no me guste ni me parezcan menos. DP siempre será grande como banda y, por supuesto, leyenda del rock.

– ¿Cuándo y cómo conociste a Deep Purple?
– Los conocí a través de un disco 45 rpm que llegó a mis manos cuando tocaba con Los Shain’s. Sería entre el 68 y 69. El disco tenía “Hush” y “Kentucky Woman”, y, desde ese momento, me gustó por su sonido y estilo diferentes, agresivo… Me identifiqué con ellos y fueron parte de mis influencias para luego gestar Los Nuevos Shain’s y, finalmente, Pax.

– ¿Algo más?
– Sí, el sonido de la guitarra y tipo de solos de Blackmore, además de la contundencia y ritmo distinto a lo que se escuchaba en ese momento por aquí…

– ¿Qué hacías en 1972 cuando “Smoke On The Water” era un éxito?
– Ya estábamos en pleno desarrollo de la ascendente carrera de Pax, con un LP a cuestas y un sinfín de actuaciones en Lima y el interior, a todo full. Ya con reconocimientos en nuestros países vecinos… en Argentina, México y España. “Smoke On The Water” -que incluso, nos atrevimos a grabarla en los setenta- era parte de nuestro repertorio, a nuestro estilo, cantada por Gerardo.

– ¿Qué opinas de Steve Morse?
– Ya había escuchado a Steve Morse mucho antes que intentara reemplazar al irreemplazable Blackmore, en grupos de otro estilo, como Kansas. Pero, eso sí, lo respeto como excelente músico, sin dudas. En DP cumple su labor como profesional a carta cabal.

– ¿Cuáles fueron tus influencias?
– Bueno, muchas. Como músico en general (prepárate, la lista es larga): Los Ventures, la música clásica (Tchaikovsky, rapsodias húngaras, la música flamenca), y, como guitarrista, Jeff Beck, Eric Clapton, Jimi Hendrix, Ritchie Blackmore, Jimmy Page, Carlos Santana, Gary Moore, Ed Van Halen, Rory Gallagher, SRV, Satriani-Vai (un poco), Yngwie Malmsteen, Al Di Meola, John McLaughlin, Andy Timmons y otros.

– ¿Sabbath o Purple?
– Los dos. Cada uno tiene un aporte diferenciado dentro de la creación del sonido hard-metal.

– ¿Sabbath, Purple o Zeppelin?
– Lo mismo que la respuesta anterior. Cada uno pone su cuota al estilo duro. Todos son buenos, y la suma de todos nos da ese sonido básico de los setenta que originó todo lo que vino después hasta hoy.

– ¿Qué sorpresas tienen para mañana? Porque tú eres un hombre de sorpresas…
– Antes que se anunciara a DP en Lima, estábamos preparando nuestro repertorio. Algunas canciones antiguas reactualizadas, otras nuevas de Coco y mías, o sea, estábamos preparando la vuelta de Pax en algún lugar apropiado… grabar todo lo nuevo (siempre con letras de Coco y música mía)… Y justo nos cae esto de tocar con DP. No hay nada qué hacer, las cosas cuando se dan, se dan. Así que, qué mejor oportunidad para el regreso a través de esta coyuntura tan increíble. Es fantástico, insuperable, no crees?

– Claro que sí, qué mejor manera para relanzar a la banda que con un gran escenario, miles de personas que gustan del rock pesado y un grupo como Deep Purple de postre. ¿Y cuál es la sorpresa?
– Bueno, tú sabes de ahí el factor sorpresa. Sé que te leen mucho por lo que, sorry, no puedo develarte el misterio de nuestra sorpresa para mañana a las ocho. Después de que te enteres, ya me comentarás tu opinión al respecto.

– Hmmm. Siempre tan enigmático. jaja. Pico, tienen a un teclista invitado…
– Así es. Un teclado como el de Leonardo es para darle sonoridad a la base sólida del trío. Él tiene un grupo que justamente hace tributo a DP. Toca excelente y era el más adecuado. Se conectó inmediatamente en la onda de Pax y está emocionado de tocar en una legendaria banda como la nuestra.

– ¿Será ésta la más importante actuación de Pico Ego Aguirre en sus casi 45 años de carrera? ¿Qué otros grandes momentos del rock en la vida de Pico Ego Aguirre?
– Estás en lo correcto. Es el momento del tan esperado reconocimiento internacional en directo. Claro, he tenido otros momentos, como algunas giras al interior y presentaciones en el Amauta, en esos mano a mano que organizaba Panamericana Radio, antes de convertirse en “Pachamericana”. ¡Qué buenos tiempos esos, no?

– Recuerdo un mano a mano que hicieron en La Más Más con Chachi Luján y Dr. No. Yo fui uno de los que los presentó. El Amauta se vino abajo. Y, si mal no recuerdo, Chachi ingresó al escenario en una moto (al más puro estilo Rob Halford). La fuerza de ustedes retumbó el coliseo. ¿Te consideras el dios de la guitarra en el Perú? Porque en realidad lo eres, no?
– Me considero un pata que vive mimetizado con la guitarra, su sonido, su técnica, sus formas, colores… Tecnología igual “un todo”. Es la extensión de mi personalidad que, a través de la ejecución de la misma, transmite un mensaje sónico y de vibraciones (ondas) que al convertirse en sonidos definidos -y es captada positivamente por el público que las escucha- se forma una comunión entre Pico y quienes captan el mensaje. Modestamente, un humano con un don que me ha sido entregado para servir al rockworld.

– ¿Una especie de Mesías de la guitarra?
– No me considero un Mesías de la guitarra, aunque, ya sé, que mis palabras tiene un tufito místico… Es que realmente cuando estoy tocando la guitarra la siento como parte de mi ser, como una extensión mía. Creo que los que tocamos con convicción así lo sentimos. Sería cuestión que lo sometieras a una encuesta entre guitarristas de cualquier lugar, pero que realmente sientan lo que hacen.

– ¿Con qué guitarrista de afuera te identificas?
– Con varios de los que te mencioné anteriormente. Aunque creo que Blackmore y Hendrix son mi base sólida.

– Nada menos, ah! Y de los de casa, ¿Quién te gana?
– Bueno, qué tal pregunta JL… ufff! La verdad que hay estilos y estilos, porque no veo a nadie de mi línea particular. Hay alguno por ahí, pero en otra onda y algunos prospectos pero que aún les falta cuajar. Si perseveran y no abandonan por la hembrita, la U… etc., podrían ser futuros positivos. Habrá que esperar.

– Eres un músico que siempre has estado atento a las nuevas generaciones. ¿Tienes actualmente algunos nombres que puedas mencionar?
– Sí, me conoces JL. Es cierto. Como te dije, hay algunos, como Marcelo Motta, el pata de Uchpa, el que toca en D’Mente Común, por ejemplo. Ya todo depende de ellos.

– ¿Cuál es la mayor cualidad de Coco, el vocalista de Pax?
– Coco, aparte de ser un gran amigo, es un vocalista dueño de un registro excepcional. Además de la privilegiada voz que tiene, es muy creativo, tiene buenas -realmente buenas- letras y con su fuerte personalidad es quien encarna adecuadamente al cantante de una banda como Pax. Te cuento que me dijo algo muy coyuntural: “Pensar que tuve que perseguirte para que retomáramos la banda, carajo!” -sic-. Menos mal que me insistió y se dieron todas las condiciones para esta gran vuelta.

– ¿Y de Nico?
– Con ese toque macizo, contundente y su personalidad tan fuerte, Nico, es quien con toda la autoridad del mundo “aporrea” los tambores de la forma adecuada para una banda de rock duro como Pax. Además de ser, desde que lo conozco, un entusiasta admirador de Ian Paice. Imagínate tocar junto a él, para Nico es el summum maximus, pero, eso sí, él tiene lo suyo y sé que Paice y todos los que estén mañana en el estadio podrán darse cuenta, porque Pax tiene la base sólida que lo respalda… y lo que los peruanos cuando podemos, sabemos hacer. Un amigo incondicional y Pax por siempre.

– ¿Alguien en la familia que siga tus pasos?
– Bueno, sí, mi hermano Rafael, aunque él está en la onda más rock’n roll, y, yo, en el rock más fuerte/progre, a veces experimental.

– ¿Qué pasará con Pax después de Deep Purple?
– Lo que te comenté anteriormente, o sea, se viene la era “Pax Siglo 21” a full… Si te pones las pilas podríamos visitarte para tocar por ahí. Conversaremos a su momento. Piénsalo, sería muy bueno.

– En realidad, yo siempre ando con las pilas puestas. Así que pueden ir viniendo, aunque sea para tocar en el jardín de la casa. A propósito, ¿qué van a tocar mañana?
– Te doy el repertorio como primicia:

Obertura.
1. “Ficciones”. Del 80, arreglada y nunca grabada.
2. “Firefly”. Nuestro primer 45 rpm y éxito en YouTube.
3. “Pig Pen Boogie”. Del LP Pax, arregladísima.
4. “Exterminio”. El 45 rpm de los ochenta, mejorada.
5. “A storyless junkie”. Del LP Pax, súper arreglada y mejorada.

– Eso de súper arreglada y mejorada, describe tu personalidad. Siempre estás en la búsqueda de lo último, de lo mejor. Pico, te felicito por estar, al igual que Blackmore, tan lejos de la mediocridad, y siempre reactualizándote. Recuerdo mucho cuando hace más de veinte años me hablabas del reciclaje del rock y esas cosas. Recibe un fuerte abrazo a la distancia, y lo mejor para esa maravillosa noche. Gracias.
– Muchas gracias. No esperaba menos de tí, un real amigo. Aunque la distancia te aleje físicamente, siempre estás con Pax, tal como lo hablamos con Coco y Nico, fuera de cualquier diferencia que existe hasta en las mejores familias. Un gran abrazo cariñoso y cúidate mucho JL. Hasta pronto.

Ahora solo falta esperar las ocho de la noche de mañana para ver en el Estadio Nacional de Lima, a Pico con la banda de capitán en el brazo; a Nico, detrás, acaso con guantes, en la retaguardia; a Leonardo, en la media cancha, como el Poeta de la zurda, conectando al grupo con sus clásicas armonías; y, a Coco, como de costumbre, en la delantera, con el bajo, haciendo retumbar los postes.
Desde aquí, me es muy difícil pronosticar un resultado, pues al igual que Nico, durante mucho tiempo, fui el seguidor número uno de Deep Purple en el mundo. Y de Pax, como se habrán dado cuenta, también. Con un empate me sentiría feliz, por ellos y por todos nosotros los peruanos.

Javier Lishner
Santa Clara, California
19 de febrero de 2008

Publicado el 19/2/2008 en Rock Around the Blog

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