Ralph Zapata

En Piura, cada viernes de Cuaresma (tiempo de preparación antes de la Semana Santa) se prepara un plato conocido como “malarrabia”. Es un potaje elaborado con plátanos maduros, queso, aderezo y culantro. Se lo acompaña con arroz, menestra de frejoles y sudado de pescado.

En el restaurante La Chayo, en Catacaos, es uno de los platos más pedidos todos los viernes de Cuaresma. “Acá vendemos entre 150 y 200 platos de malarrabia los viernes. Vienen turistas locales y extranjeros, y quedan maravillados con este potaje. Lo consumen con clarito o chicha de jora”, explica a El Comercio el administrador del local, Jhon Zapata Imaz.

En la mesa de este restaurante, la malarrabia se sirve en un plato de calabaza o en una vajilla de barro. Se la acompaña con arroz, menestra de frejol blanco y sudado de mero o cabrillón. Los clientes casi siempre lo degustan con clarito helado o chicha de jora de Catacaos.

Tradición piurana

Todos los restaurantes criollos en la región preparan este potaje de los viernes de cuaresma. En el restaurante el Señor Chicherío de Catacaos se sirve con sudado de mero, preparado con chicha de jora.

“Es una tradición que mantenemos en nuestro restaurante. Los visitantes consumen la malarrabia con clarito helado o chicha de jora. Es un plato bastante demandado en estos tiempos”, contó Walter García, del restaurante Señor Chicherío.

¿Pero de dónde proviene el nombre de este plato tan demandado en Piura? De acuerdo con la tradición, en Catacaos una señora tuvo que prepararle a su esposo –bastante exigente, pero tacaño– un platillo con poco dinero. La señora solo tenía dearroz y pescado, y plátanos maduros y queso. Estos últimos ingredientes los mezcló y le sirvió a su marido.

El esposo le preguntó a la mujer el nombre del plato que le había preparado. “Malarrabia es lo que te doy”, le respondió la mujer en alusión a la cólera con que había preparado el potaje. Sin embargo, también hay otras teorías que sostienen que el nombre del plato proviene de la fusión de sabores: dulce, salado y agrio.

Pero más allá del nombre, se trata de un potaje bastante solicitado en restaurantes de Catacaos. Aunque últimamente los piuranos, que buscan descubrir nuevos huariques, han optado por comer la malarrabia en La Legua.

A 10 minutos de la ciudad de Piura, en este pueblo son famosas las picanterías Dos copas, el Cantarito Rojo y la Socorrito Sandoval. Aquí además se sirve la mejor colección de potajes elaborados con pescados, mariscos, carne aliñada y costillas de chancho. El ambiente es perfecto para pasar una tarde en familia, bajo la sombra de los algarrobos.


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