Javier Sáez Leal

Roberto Bolaño no se veía como un escritor puramente chileno. Al menos así lo insinuó varias veces antes de morir en Barcelona en julio de 2003, a los 50 años. En una antigua entrevista a un canal de televisión del país sudamericano, el autor reflexionó sobre el tema: “Soy un escritor chileno sobre todo a la contra. Los escritores españoles no me consideran español, los mexicanos tampoco me consideran mexicano. Un escritor boliviano… me gustaría ser un escritor boliviano. Yo soy un escritor en lengua española y la literatura, dividirla por países, nos lleva al absurdo. ¿Dónde está la base de la literatura chilena? ¿En Alonso de Ercilla? ¿En Bello? No es verdad, está en El Quijote, en Cervantes”.

El fragmento es recogido por el documental Roberto Bolaño: La Batalla Futura III, que bajo la dirección de Ricardo House ahonda en las raíces chilenas de un escritor que creció junto a su familia en México y que tras un breve paso por su país natal se radicó en España, donde pasó sus últimos 26 años. El trabajo es resultado de años de investigación y el director, también chileno, reconoce un especial magnetismo por la figura del escritor, ya que ambos son contemporáneos. “Para cualquier documentalista mirar su propia generación, a través de un creador genial, se presenta como una oportunidad soñada”, explica.

House añade que Bolaño y él tienen un vínculo común con México, “Bolaño andaba merodeando con sus compas infras [de infrarealistas, el movimiento literario en el que militaba Bolaño], por lugares aledaños que yo mismo solía visitar. Existía una proximidad y familiaridad con los entornos y las atmósferas”. La película, producida por Invercine, ha sido presentada desde fines de 2016 en festivales en Santiago de Chile, Girona y Barcelona. El próximo 13 de marzo debutará en el Festival de Cine de Guadalajara, en México.
Novelista de banda

En el filme aparece el escritor chileno Gonzalo Contreras, uno de los pocos que formaron parte de la denominada Nueva narrativa chilena y congeniaron con Bolaño. Contreras cuenta que el autor de Los detectives salvajes le comentó una vez: “A ti te respeto, pero si tú me atacas, yo te voy a atacar”. El crítico literario español Ignacio Echeverría profundiza la descripción de su amigo: “Bolaño era un escritor o conmigo o contra mí. De los que forma banda y se enfrenta a los que tiene adelante. Se sentía fuerte en la agresión o en la defensa”.

La imagen de niño terrible le sentaba bien. La Batalla Futura expone un registro radial poco conocido en que Bolaño se enfrasca en una discusión con la crítica literaria Raquel Olea. Ante las insistentes preguntas de Olea, Bolaño asegura exaltado que la nacionalidad de la literatura “es una estafa” y que “la obra de un escritor jamás está ceñida a su país”. Otra relación destacada en el documental es la profunda admiración que sentía Bolaño por Nicanor Parra y el encuentro que tuvieron ambos en Las Cruces, el sector costero donde el antipoeta de 102 años vive hasta estos días.

El trabajo de House narra también la relación del escritor con un hecho que lo marcó tanto a él como a Chile: el golpe militar de Augusto Pinochet. Luego de vivir cinco años en México, Roberto volvió con 20 años para formar parte de la Unidad Popular, el proceso que llevó al poder al socialista Salvador Allende. Tras el quiebre democrático, en septiembre de 1973, el escritor estuvo detenido ocho días y según relata en el documental, estuvo a punto de ser ejecutado en dos ocasiones. “Como quién mata reses en el matadero”, detalla él mismo. Otra entrevista recuperada por la investigación comenzada hace más de diez años, tiene a Bolaño explicando las implicancias del exilio para su obra: “La vida nómada para mí ha sido básica”, dice.

Para el director, Bolaño “refuerza la postura de que Chile es demasiado angosto y demasiado largo. Es necesario salir por el mundo y mirar desde la distancia. Si te ha ido bien en tu creación y estás pensando en volver a Chile, piénsatelo dos veces”. Pese a que tenía la intención, Bolaño nunca llegó a hacerlo.


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