HISTORIA

Construida por el coronel español Domingo Ramírez de Arellano y Martínez de Tejada. A fines del siglo XIX residió en ella doña María de los Dolores de Osma y Sancho – Dávila, marquesa de Montealegre de Aulestia y su marido don José Carlos de la Riva Agüero y Riglos, padres del insigne polígrafo limeño y último propietario del inmueble, don José de la Riva Agüero y Osma (1885 – 1944), último marqués de Aulestia.

Hoy  Instituto Riva Agüero, local de estudios humanísticos legado por su último propietario a la Pontifica Universidad Católica.

DESCRIPCIÓN

Su arquitectura representa el típico estilo de las casonas coloniales, incorporando elementos constructivos de las primeras décadas del período republicano. Destaca su sobria portada, construida hacia 1850, con ventanas de reja de barrotes forjados, con apoyos de piedra de color rosado, bajo grandes y vidriados balcones de marcado estilo republicano. Sobresale también su disposición de planta y diseño de los patios, los cuales cuentan con zócalos con azulejos sevillanos. En los salones del primer piso se empleó mármol en baldosas. Existen otros ambientes, como la capilla familiar y la sala de conferencias.

En la década de 1940, el Dr. José de la Riva Agüero restauró la casa, contando con el asesoramiento del arquitecto Héctor Velarde. A su muerte, según disposiciones de su testamento, el inmueble fue donado a la Pontificia Universidad Católica del Perú.

En los últimos años, la Universidad Católica ha realizado trabajos de restauración a distintos objetos y ambientes de la casona. Posee, en su biblioteca, el archivo personal de don José de la Riva Agüero y Osma.

PROCESO DE CONSERVACIÓN Y RESTAURACIÓN

La pasión de José de la Riva Agüero por la preservación de los testimonios históricos ha sido heredada por los actuales responsables de la casa, quienes permanentemente han mostrado su preocupación por la conservación del edificio, su mobiliario y su lamparería. Esta constante dedicación ha permitido que el solar sea declarado monumento histórico y artístico por el INC, y que se haya iniciado un nuevo proceso de restauración que permitirá mantener el buen estado en el que se halla la casa. Sin duda, este constituye uno de los mejores ejemplos de esfuerzo por la protección del patrimonio histórico en nuestro país.

En dos ocasiones mientras se realizaban trabajos de acondicionamiento en la casona, fueron encontrados bajo tierra dos cañones navales del siglo XVIII. Según las investigaciones de la Dirección Ejecutiva de los Servicios Industriales de la Marina (SIMA), las dos piezas habrían sido elementos decorativos del solar, pues para la época en que se construyó la casa este tipo de cañones ya se encontraban en desuso.

–        El primer cañón fue descubierto en agosto del 2001

–       El segundo cañón fue descubierto en febrero del 2007

Estos hallazgos, marcan la hipótesis de la existencia de otros cañones en el subsuelo de la casona. Esto significaría un importante descubrimiento de nuestro legado histórico y cultural.


Fuente: http://casonaslimaperu.blogspot.pe

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