Rosa Jiménez Cano

Mientras la mayoría de los usuarios de Facebook se limita a pegar un enlace, publicar una foto o compartir un vídeo. Mark Zuckerberg, el fundador de la red social, ha utilizado el muro para mostrar su visión del mundo a través de un mensaje público de más de 5.800 palabras. A pesar de lo frívolo del formato, nadie mejor que él sabe el potencial de viralidad y difusión que tiene un mensaje en un pueblo virtual con 1.800 millones de vecinos. El multimillonario defiende así la globalización frente a un mundo que quiere poner barreras. “Mucha gente se ha visto abandonada por la globalización”, ha resaltado el multimillonario en el mensaje.

“Cuando comencé Facebook, la misión de conectar a la gente no era algo polémico. Se asumía que el mundo estaba cada vez más unido. Pero en los dos últimos años [esta teoría] cada vez se ha cuestionado más”, arranca su reflexión Zuckerberg en la que pretende explicar cómo promover la paz, acelerar el avance de la ciencia y reducir la pobreza. Reconoce que no es fácil, pero tampoco pone un plazo concreto: “Quizá no podamos hacer el mundo que queremos ahora mismo, pero podemos comenzar a trabajar a largo plazo. En estos tiempos lo más importante que puede hacer Facebook es poner su infraestructura al servicio de la gente para construir una comunidad global”.

El responsable de Facebook se centra en cinco aspectos: el apoyo mutuo, la seguridad, los lazos para compartir información, el civismo y la inclusión. Es la primera vez desde la salida a bolsa en 2012 que Facebook deja caer un cambio en su misión inicial. Zuckerberg reconoce que la motivación para escribir el mensaje le llegó tras las elecciones del pasado noviembre haciendo hincapié en que es más lo que une a la gente que lo que separa.

Una de las palabras que más repite el fundador de la red social es “inclusión”. Un concepto que engloba dentro de una idea más amplia, la “infraestructura social”, una manera de referirse a los intereses comunes expresados en la Red. Lo compara con grupos de afinidad del mundo real por ejemplo iglesias, sindicatos y Gobiernos. “Deberíamos fomentar las conexiones entre personas que van más allá de los países para derribar fronteras nacionales e internacionales”, reitera en una clara referencia, aunque sin citarla, a la nueva Administración de Donald Trump. De hecho, en el mensaje no se nombra a ningún gobernante con una sola excepción, el primer ministro de India, Narendra Modi, alguien a quien reconoce como amigo y admira abiertamente. El dirigente visitó Facebook en 2015 y desde entonces mantiene relación con sus compatriotas empleados en la empresa y pide a sus ministros que sigan su estela. Durante la celebración del 13º aniversario de la multimillonaria compañía, Zuckerberg se centró en el poder de las comunidades, a las que se refirió como “grupos con mucho sentido”.
Contra el terrorismo y las noticias falsas

El Safety Check es una herramienta pensada para alertar o tranquilizar a los allegados en caso de emergencia. Se creó con la idea de ayudar después de desastres naturales o atentados, pero también sirvió para recaudar más de 15 millones de dólares tras el terremoto de Nepal en 2015. El seguimiento de patrones de comportamiento les ha llevado a poder predecir si alguien está contemplando el suicidio. Ahora quiere potenciar este factor social añadiendo una capa más profunda de inteligencia artificial, de modo que puedan reconocer qué publicaciones buscan reclutar terroristas.

Tampoco pasa por alto el problema de las noticias falsas. Insiste en los esfuerzos para verificar el contenido, pero advierte de que la directriz para su equipo no será vetar ninguna información, sino añadir más puntos de vista y fomentar el debate entre personas: “Algunas investigaciones sugieren que la mejor solución para mejorar las discusiones es que nos conozcamos mejor entre nosotros, como personas, y no solo las opiniones”. También reconoce su preocupación por el sensacionalismo y la polarización de los medios.

Cuando decidió que su reto para 2017 era conocer todos los estados de su país, muchos consideraron que era la antesala para una posible candidatura electoral. Zuckerberg lo negó. Con este mensaje deja muy claro que su ambición de influencia, en el mundo sin fronteras que imagina, es global.

A pesar de su relevancia, se despide como si realmente se dirigiese a un amigo, con un sencillo “Mark”.

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