Karla Ramírez

Las adendas, los pagos extras o aparentes sobrecostos han hecho que los presupuestos finales por la carretera Interoceánica se incrementen hasta en 800%, con las consiguientes preguntas de en qué y por qué se gastó tanto. La Unidad de Investigación de El Comercio buscó algunos ejemplos concretos: las estaciones de peaje y pesaje del tramo 3 de la IIRSA Sur. Llegamos hasta cada peaje y tuvimos acceso a las autorizaciones de pago que, en total, superan los 55 millones de dólares. La cifra es “demasiado elevada”, según la propia Contraloría General de la República.

El tramo 3 comprende 403 kilómetros y une las ciudades de Inambari e Iñapari en Madre de Dios. La ruta fue otorgada a la Concesionaria Interoceánica Sur, formada por las empresas Odebrecht, Graña y Montero y JJC Contratistas, Ingenieros Civiles y Contratistas Generales. A lo largo del tramo, se instalaron tres hitos para el cobro de peaje: El Planchón, San Lorenzo y Unión Progreso. La Comisión Lava Jato del Congreso pasado recibió comprobantes, facturas y memorándums de autorización de pagos hechos al consorcio bajo el concepto de implementación de unidad integrada de peaje y pesaje, y cuyo monto ascendió a 55’065.434 dólares.

El ex asesor de la comisión, ex congresista y contador Pedro Santos Carpio tuvo el encargo de auditar cada documento. La suma total pagada es, a su juicio, “excesiva y escandalosa”. Por cada estación se pagaron más de 18 millones de dólares, cifra que ha sido corroborada por el mismo consorcio. Santos recordó que la llamada Comisión Pari sugirió en su informe “una inspección y verificación en el lugar” para investigar qué hecho excepcional podría justificar esos montos.

El Comercio viajó hasta la zona y encontró que los techos de los ambientes construidos junto a las casetas están cubiertos por hojas de palmera. Además de las casetas, en el lugar hay servicios higiénicos, una zona de pesaje y de control o fiscalización para la policía, Sunat y Sutrán. Las facturas oficiales indican que entre diciembre del 2010 y enero del 2014 el Estado desembolsó 18’355.144 dólares por cada punto de peaje. Entonces, según la tasa de cambio de la época, el MTC desembolsó más de 49 millones de soles por peaje.

—El contralor se pronuncia—
En inspecciones anteriores, el contralor general de la República, Edgar Alarcón, ha visto los peajes y por eso conoce de cerca el tema. Consultado sobre los montos y facturas que corroboran el pago de más de 55 millones de dólares, consideró que existen indicios claros de una presunta sobrevaloración. “Si hago un símil, está por encima del precio comparado con otras construcciones en todo el Perú”, sostuvo. Agregó que cotizar en más de 18 millones de dólares cada peaje es, sin duda, “demasiado elevado. Por más que digan que desde Lima hayan llevado las balanzas, o el software, no se justifica el monto que indican que han gastado en la obra”.

—Pagos por adelantado—
Un hecho singular que llamó la atención de la auditoría de Santos fue haber encontrado que el 23 de diciembre del 2010, en un solo día, el MTC autorizó el pago de 21’724.548 dólares, bajo el concepto de “adelanto efectivo” para la implementación de los peajes. Los desembolsos, efectuados con los números de factura 001-0163 y 001-0164, fueron autorizados por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), entonces bajo el mando de Enrique Cornejo. Lo que deberá ser aclarado por la empresa, según Santos, es por qué las obras de los peajes se iniciaron seis meses después del pago adelantado, y por qué este significó casi el 50% del costo total del trabajo.


LEAVE A REPLY