Dr. Andrés A. Alfaro Lagos **

  1. Generalidades

Es necesario un breve enfoque al desarrollo de la cultura andina, para poder comprender el desarrollo de los Chancas. Fernando Silva Santisteban (1997:79) dice que la civilización andina “es el resultado de un largo proceso de desarrollo social y político, en el cual se advierten etapas y secuencias definidas horizontes y períodos culturales -con referencias arqueológicas que han permitido establecer cuadros y esquemas generales…”. Nuestra cultura, al igual que la mexicana, es una de las pocas de América que tiene continuidad.

En su proceso histórico, se desarrollan desde la comunidad primitiva hasta la actualidad, por lo que muchos pueblos del contexto actual tienen origen ancestral. La civilización Andina es la más importante, lo manifiesta el pensador cubano José Martí Pérez (1946.II.30) …la historia de América, de los incas acá, ha de enseñarse al dedillo, aunque no se enseñe la de los arcontes de Grecia. Nuestra Grecia es preferible a la Grecia que no es nuestra, nos es más necesaria…Injértese en nuestras repúblicas el mundo; pero el tronco ha de ser de nuestras repúblicas…”; los pueblos andinos, deben ser el centro de nuestros intereses.

El Tawantinsuyo era el Estado más grande de América, pero fue la síntesis de las civilizaciones que le precedieron, cuyas manifestaciones hoy se encuentran en los hermosos monumentos arqueológicos, regados en casi todo el espacio andino, con reliquias que llenan los museos más importantes del mundo y son parte de colecciones particulares significativas.

1.1 Desintegración del Imperio Wari

Los Wari a través de la conquista, violenta y pacífica, entre los años 500 y 1000 de nuestra era, habían articulado el primer gigantesco estado imperial multinacional de los Andes. Este gran Estado holístico andino, en su proceso de desarrollo generó una serie de contradicciones, las cuales a finales del esplendor Wari se habían agudizado. Particularmente, se había profundizado el enfrentamiento entre ciudad y campo, entre la metrópoli y las colonias, la guerra de las nacionalidades sojuzgadas, fueron desgastando el poderío del imperio.

Finalmente, cuando no se pudo superar la crisis; se produjo la rebelión generalizada de los territorios coloniales derrumbando la riqueza y poder de las ciudades, llego la descomposición del Imperio. La ciudades y Wari fueron saqueada, abandonada e incendiada esto sucedía aproximadamente en los siglos X al XI, el arqueólogo Mario Benavides Calle (1984:119) manifiesta “Si la conquista fue el mecanismo de expansión del Imperio Wari por más de seis siglos; la guerra de las nacionalidades sojuzgadas, la situación apremiante en el campo y los propios artesanos se encargarían de la destrucción final del Imperio”.

De esta manera, como consecuencia del desarrollo de sus contradicciones antagónicas se derrumbó el poderoso Imperio Wari, el mismo autor manifiesta que los “… llamados Yaros, llacuaces, no deben ser otros que los trabajadores del campo, como los pastores y agricultores que bajaron hacia Wari para completar la destrucción de Wari, iniciada hace buen tiempo”. Luego de la declinación de esta Imperio, entre los siglos IX y XV de nuestra era, los pueblos que conformaban se fragmentaron y tuvieron desarrollos autónomos, lapso de tiempo que los arqueólogos denominan Estados Regionales, Reinos y Señoríos o Intermedio Tardío.

Empero hay que subrayar que los siglos post-Wari se caracterizaban por un período largo de turbulencia política y desplazamiento demográfico, como lo manifiesta John Erls (1979.269). “Fue una época durante la cual una multiplicidad de etnias se consolidaban en unidades políticamente nuevas, cada una de las cuales se dedicaba a aumentar sus bases políticas y económicas durante la conquista a expensas de los vecinos”. En ese tiempo el territorio peruano estuvo poblado por diversas nacionalidades, entre ellas: los colla, inca, angara, huanca, yauyos, sechura, ashaninca, bracamoro, etc. Lorenzo Huertas et.al (1997:23) manifiesta:

“Este lapso es también conocido como Época Fluida, debido a constantes desplazamientos poblacionales ocasionados por la necesidad de expansión territorial de las parentelas gobernantes de esas naciones. Otras causas que acondicionaron estos desbordes humanos fueron los cambios climáticos severos y recurrentes”.

El cambio climático drástico afecto, toda la región andina, mermando los recursos hídricos y no conocían tecnologías de contraste a esta catástrofe, contribuyendo a la agudización de las contradicciones sociales, que contribuyo a la caída del Imperio Wari. Advino los estados Regionales que desarrollaron sus propios mecanismos de vida económica y política, naturalmente en base de las utilizadas en el Imperio Wari, Luis G. Lumbreras (1990.255-258) dice: “En cambio, a todas luces, sí quedó una importante pronta guerrerista en la vida de la gente; en las ciudades se imponía el amurallamiento para fines de fortificación,… en las poblaciones serranas el patrón generalizado es de pueblos fortificados y ubicados en posiciones estratégicas defensivas”.

Efectivamente como consecuencia de la desintegración del Imperio Wari, los grupos de poder regional articularon estados militaristas o confederaciones de naciones y etnias. Poblaron y dominaron valles y territorios donde se establecieron y explicaron su origen a través de mitos, héroes legendarios portadores de misiones civilizadoras o se consideraban descendientes de animales o de la naturaleza.

Diferentes grupos humanos abandonaron las ciudades para organizar pequeños ayllus u poblados. Es el caso que en la sierra central del Perú, en las cuencas del río Pampas, Torobamba, etc., surgieron diversas nacionalidades o etnias andinas, sin instituciones políticas complejas. Una de estas conformaciones, de los Andes Centrales, compuesta por diferentes etnias o pueblos fue la denominada Confederación Chanca que era una unidad cultural que se extendía por toda un área comprendida por los departamentos de Ayacucho, Huancavelica y Apurímac. También surgieron Chimú, Chancay, Chincha, Cajamarca, Huancas, Tiahuanaco, etc.

  1. Origen de los Chancas

No hay que olvidar que los pueblos, del mundo, explican sus orígenes de diferentes formas, siendo el mito un ingrediente de su historia. Ahí donde no se puede explicar a través de las leyes de la historia, interviene el mito, la leyenda, etc. No hay en el mundo pueblo sin mito, Rosina Valcárcel, nos da una clara idea (1988.400) “El mito fue y no es sólo una forma de afrontar la vida sino una concepción esencial para articular las relaciones sociales, políticas, económicas, es pues su historia”.

Los Chancas explican su origen concibiendo que salieron del lago Choclococha que queda en el distrito de Arma, provincia de Castrovireyna, muy cerca a la ciudad del mismo nombre, Región de Huancavelica. Así lo concibe don Felipe Guamán Poma de Ayala (1616/1988.66) “Dizen que Ancu Uallo Changa, que salieron de la laguna de Chocllo Cocha cincuenta mil millones de yndios, sin las mujeres ni biejos, niños”. De este lago y del Orqococha nace el río Pampas y se desplaza, serpenteando por unos 500 kms aproximadamente, por la parte central de los Andes. El rio Pampas forma una cuenca de diferentes pisos ecológicos y paisajes geográficos, en su recorrido tiene muchos ríos tributarios; los chancas los poblaron llegando a poblar hasta Chuquibamba. El recorrido o drenaje del Pampas llega hasta la confluencia con el río Apurímac, en la ceja de selva de la provincia de Huanta.

Choclococha, quiere decir Laguna de Choclos, se encuentra a 4950 mts. s.n.m. viene a ser la sagrada pacarina de los Chancas. También consideran que su progenitor fue el puma, posiblemente esta identificación se debe a que asociaban las características del puma andino con su práctica, como la bravura, ferocidad, fortaleza y agilidad. La crónica de viaje de Vásquez de Espinoza (En L. E. Valcárcel: T.I.1978.201) reporta “se llega a la provincia de Andahuaylas que había sido dominada por los Chancas, quienes tenían la creencia de que sus primeros padres habían salido de la laguna de Choclococha…Estos chancas tenían por progenitor a un felino y lo representan en sus escudos y con su piel se visten en las fiestas solemnes”. Otro ingrediente del origen mítico de los Chancas, es el puma, el felino más grande de los Andes.

2.1 Los Chancas

En la sierra central andina, luego de la caída del Imperio Wari, la cultura fue cambiando y las grandes ciudades fueron reemplazadas por diferentes villorios; emergió y se desarrolló diferentes regionalismos como el de los Chancas. El doctor Lorenzo Huertas (1990:12) considera que este proceso disturbativo en los Andes, transformó constantemente los límites territoriales “… estas naciones fueron continuamente alterados debido a las guerras y eventos naturales que motivaron desplazamientos generados por factores naturales y sociales”; igualmente sostiene que las alteraciones climáticas de 1320, que generó un enfriamiento en los Andes (Diluvio o Niños, Lloqllay Pachakuti) que obligó a muchos grupos humanos a dejar sus antiguos pueblos o llaqtas, migrando a lugares más abrigados y productivos para su subsistencia.

El reciente estudio que realiza Julián I. Santillana (2002:557) sobre los Chancas, refiere que se habrían producido unos drásticos cambios climáticos, en el escenario andino, con modificaciones político-sociales ocurridas en diferentes momentos en la costa y en la sierra. “Los territorios central y sur andinos habrían ingresado… a una turbulencia y anomia generalizada hacia 900 d. C., que duraría hasta después de 1300 d.C.”

El mismo autor se refiere a la movilización de ayllus y pequeñas tribus “en busca de recursos más estables dónde asentarse. Eran tiempos de un reacomodo general de los pueblos, incluso procedentes de regiones distantes, que se afincaron en pequeños bolsones de tierra algo fértiles en la cuenca del río Pampas”. Era un periodo de disturbación generalizada producido por el temible “Fenómeno Del Niño”. Ahora sabemos que este fenómeno es de alcance mundial. Se dan entonces, graves desajustes y alteraciones en todo orden de cosas: ecológico, económico y social.

La etnia de los Chancas partiendo de las Laguna de Choclococha, impusieron de manera violenta, con conflictos y choques, y de manera pacífica, vía diplomática sus formas de vida y organización social en toda la cuenca del río Pampas y sus afluentes, donde existen diferentes pisos altitudinales que van desde los 800 m. en los pisos del río Apurímac llegando hasta los 5000 m. en el nevado de Rasuwillka en Huanta y el Qarhuarasu a 5124 m. s.n.m. en Tintay, Morcolla en Sucre y Lucanas, respectivamente.

Los núcleos humanos se establecieron en lugares estratégicos, de manera especial, en la cima de las montañas, con un objetivo político-militar, para poder controlar su área circundante y poder contrarrestar cualquier incursión extraña. Además eran tierras que estaban fuera de la frontera agrícola y no ocupaban las tierras productivas. Muchas crónicas señalan la existencia de los Chancas y siempre lo asocian que eran habitantes de Andahuaylas. Ducio Bonavia (1991:519) se refiere que en Andahuaylas “vivió una tribu, nación o confederación que inició campañas de conquista”. Es interesante señalar lo que considera Enrique González C. et. al. (1981:34) que una de las particularidades de los poblados Chancas es que se encuentran ubicados en la cima de los cerros o en las elevaciones de difícil acceso de cuyos lugares era posible dominar ampliamente los territorios circundantes. En efecto, no hay que olvidar que la mayoría de restos arqueológicos de los Chancas se encuentra ubicada en las partes altas de las montañas andinas, los cuales cumplían la función militar de vigilar, defender y controlar su dominio territorial, así mismo sus campos de cultivo y esfera o área de influencia. A los Chancas cronológicamente se les ubica con anterioridad a los incas y contemporánea al desarrollo regional a ellos.

Los Chancas eran de naturaleza guerrera y espíritu de conquista, de carácter indómito; según la opinión de Víctor Navarro del Águila (1983:8-10) “La capital de los chanca fue Andahuaylas”.

Estaban conformados por una serie de etnias y macroetnias que tenían tradiciones culturales comunes, entre los que podemos señalar la forma dialectal del quechua, las concepciones mágico religiosas, la unidad folclórica musical, manifestaciones de arte popular comunes, etc. Muchas de estas manifestaciones se siguen practicando en la actualidad. Luís Guillermo Lumbreras (1974:224) manifiesta “… pues el nombre de chankas se refiere a una etnia muy pequeña que vivía en lo que ahora es la zona de Andahuaylas. Sin embargo, todos los investigadores están de acuerdo en que cuando los cronistas hablan de los Chancas se refieren a una gran nación que incluía a los Pocras (de Huamanga), a los Angaraes (de Huancavelica), etc. La evidencia arqueológica y la etnohistoria nos dice que existe tal nación unitaria…” Roger Ravines (1981. T II: 150) dice: “Los chanca, tribu, nación o confederación que habitaba al otro lado del río Apurímac… poco es lo que se conoce respecto a su configuración cultural, carácter político y aún extensión territorial”.

Sobre su dominio territorial, los estudiosos de esta cultura la señalan con precisión, pero consideran que se extendieron en un área que corresponde a los actuales territorios de los departamentos de Ayacucho, parte de Apurímac y Huancavelica, la mayoría de estudiosos señala que el territorio Chanca se extendía desde las montañas de Huanta hasta la margen izquierda del Apurímac, incluyendo toda la cuenca del río Pampas. Víctor Navarro del Águila (1983:9-10) considera que “Aproximadamente, 32.316 km2 de extensión territorial estuvo bajo los dominios de la nación chanka, con una población de ciento cincuenta mil habitantes, correspondiendo la mayor cifra a la provincia de Andahuaylas que fue la más próspera y populosa”. El arqueólogo Roger Ravines (1981. T. II. 476) afirma que el territorio chanca correspondió:

“…al parecer, a la hoya del río Pampas cuyos puntos extremos se encuentran entre los 13° 05’ L.S. y 14° 40’ L.S. y entre los 73° 05’ L.O. y 75° 12’ L.O. y que hoy incluye parte de las actuales provincias de Castrovirreyna y Angaraes, del departamento de Huancavelica; parte de las provincias de Huanta, La Mar y Lucanas y las provincias de Huamanga, Cangallo y Víctor Fajardo, del departamento de Ayacucho; y parte de la provincia de Andahuaylas, del departamento de Apurímac, área que puede estimarse en 30 mil km2”.

En realidad, es un área bastante amplia que tiene una diversidad de pisos ecológicos y paisajes geográficos, donde habitaban gentes que estaban conformadas por varios grupos étnicos, como lo señala Luis Gonzales C. (1992:83) “Los Chancas fueron una nacionalidad compuesta por un conjunto de unidades o grupos étnicos que se integraron a ella, compartiendo en gran medida vínculos de homogeneidad cultural y relación social”. Podemos considerar que muchos de estos vínculos culturales perduran y se practican en la actualidad, tienen continuidad en la albañilería con uso insistente de piedra natural del lugar, la tecnología agrícola, el uso de cerámica simple y utilitaria, artesanía de la cabuya, etc.

En suma, los Chancas ocuparon diferentes valles y quebradas del ámbito geográfico de los actuales departamentos de Huancavelica, Ayacucho y Apurímac.

2.2 Conformación de los Chancas

La denominada Confederación Chanca estaba integrada por varias tribus. El Inca Garcilaso de la Vega (1991.229) señala que los Chancas estuvieron conformados por los Hancohuallu, Atunsulla, Uramarca, Uillca y otras, todos habitantes del valle serpenteado por el río Pampas; además de otros grupos que circunda la actual ciudad de Ayacucho; los Iquichanos de los pisos altos de la actual zona norte de la provincia de Huanta; los Morochucos, habitantes de la meseta andina de Cangallo, así como los Tacmanes que vivían entre, Abancay y la cordillera.

El doctor Víctor Navarro del Águila realiza un aporte fundamental con su tesis doctoral Las Tribus de Anckuwallokc (1939), efectúa trabajo de campo y considera que conformaban la nación Chanca muchos pueblos, comprendidos en los departamentos de Huancavelica, Ayacucho y Apurímac. En este caso don Felipe Guamán Poma de Ayala, señor de los Lucanas y Soras, y otros cronistas hablan de los Soras, los Chalcos y los Hanan-Lucanas y Hurin-Lucanas, así como de los Andamarcas.

Podemos decir que no tenían instituciones políticas complejas, tenían un sistema heterogéneo tribal o étnico segmentado, en algunos casos, los jefes eran elegidos en asambleas comunales. Estaban conformados por señoríos independientes, dirigidos por un jefe étnico denominado sinchi, que eran los guerreros más valientes. Según don Felipe Guamán Poma de Ayala un sinchi (1988:5) era la “autoridad étnica valiente”. Tenían una relativa autonomía. La unidad total sólo se lograba en caso de guerra, al no existir Estado organizado funcionaba un sistema de jefes de guerra. Se encontraban en su fase transicional hacia un reino.

Los Chancas estuvieron compuestos por una serie de etnias, organizados en señoríos o curacazgos. Dos de estos señoríos o curacazgos importantes fueron los Soras y los Chalcos. Estos grupos habían heredado los patrones económicos, sociales, políticos y religiosos andinos, en este caso de los Waris.

Daniel Morales Chocano (1993:503) manifiesta que los Chancas estaban configurados en dos mitades el Hanan y el Hurin, fundados por héroes legendarios Uscuvilica, líder y fundador del Hananchanca y el líder legendario Ancovilca, fundador y dirigente del Urinchanca, los cuales fueron los iniciadores de dinastías paralelas. John Earls et al (1979:269) postula que la “Confederación Chanca fue un intento de reconstruir la antigua hegemonía Wari”.

Socialmente, los señoríos chancas, si bien es cierto tuvieron una jerarquía que señalaba la línea de mando, sin embargo, los estudiosos de esta nación no encuentran la existencia de una marcada diferenciación social entre sus integrantes expresados por la detentación de la riqueza y poder. Corrobora a esta apreciación los restos arquitectónicos de los señoríos chancas, donde no se encuentra construcciones que correspondan a diferenciación social; por el contrario las construcciones son casi homogéneas, aunque hay algunas que guardan ligeras diferenciaciones con el resto, probablemente estas edificaciones correspondían a los templos, viviendas para los mandos militares y sacerdotes.

Desde el punto de vista económico, la sociedad Chanca se dedicaba básicamente a la actividad agrícola y ganadera, complementaban con la pesca y las producciones artesanales (cerámica, tejidos, lítico, etc.).

La actividad del ciclo agrícola y ganadero se realizaba en función a las estaciones del año, las cuales eran de conocimiento del poblador Chanca y en suma del poblador andino. Esta actividad tenía ingredientes mágicos religiosos, los mismos que estaban relacionados con las deidades: Pacha Mama, Apu, Wamani, saramama, paramama, yakumama, mallqui, etc.

En lo referente a la arquitectura chanca, tiene un denominador común, todas las construcciones se han realizado sobre la base de cantos erráticos, piedra o lajas y todas tienen forma circular, de diferentes dimensiones. Siempre estas aglutinaciones de viviendas se encuentran ubicadas en las cumbres o cimas de montañas, fuera de las fronteras agrícolas. La arquitectura de esta zona tiene cierta semejanza con la huanca, y los cronistas españoles afirman, igualmente, que se trataba de asentamientos ubicados en las cumbres de los cerros sin mayor orden ni concierto. En el período en que los chancas entraron en contacto con los incas, la arquitectura dominante en la zona de Ayacucho era de edificaciones circulares, de hasta 6 m de diámetro y, en menor número, de construcciones rectangulares y cuadrangulares, ubicadas en la cima de los cerros elevados; Luis González C. (1992:42), con respecto a los pueblos dice: “… eran edificados en las partes más altas y escarpadas de cerros y colinas, donde era muy difícil llegar para un desconocido que ignoraba las pocas vías de acceso que podía tener la elevación para llegar al pueblo”.

De este periodo datan, también, dos tipos de entierros: unos en mausoleos y otros en fosas simples. En los mausoleos o chullpas, los entierros son múltiples. Existen, igualmente, entierros hechos en cuevas y abrigos rocosos.

En cuanto se refiere a la cerámica, los estudiosos de esta cultura han llegado a la conclusión de que los estilos de cerámica están rústicamente modelados y pobremente decorados, frente a las otras tradiciones del área Andina.

El arte lítico, si lo desarrollaron, especialmente en la elaboración de su armamento de guerra, el utillaje domestico, que los hogares campesinos actuales, lo siguen utilizando.

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El doctor Hernán Amat Olazabal, refiere que los mitos son respuestas a las cuestiones más profundas y mas graves; el relato de la creación, los orígenes del hombre, su destino, los orígenes de un pueblo, el origen de la muerte, el mas allá y la destrucción de la humanidad constituyen temas de los mitos en casi todas las sociedades antiguas y actuales.

El doctor Víctor Navarro del Águila (1939/1983: 7) considera que la voz chanka en kechwa (quechua) significa pierna. Chancay: “mi pierna” o “golpeadero”. En aimara esta misma palabra es igual que “acre” “hilo de lana”. Según Recaredo Pérez Palma, chanka significa la parte del cuerpo en que se conjuncionan las extremidades inferiores y el sexo.

Pedro Cieza de León (1553/1989:116,226):Juan Santa Cruz Pachacuti (1630/1995:55) Vásquez de Espinoza (1630/1978:265), Inca Garcilaso de la Vega (1609/1991:292,294), http://redchanka.blogspot.pe/2012/04/historia-de-los-chankas.htmlFelipe Guamán Poma de Ayala (1616/1988:291) y otros cronistas se refieren a los Chancas como enemigos de los incas y que desarrollaron una guerra.

Nota: Nuestro agradecimiento especial al Dr. Andrés A. Alfaro Lagos por su colaboración con este artículo referente a nuestra historia Chanka con el que esperamos facilitar el conocimiento de nuestra historia Regional.

** Docente de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades y de la Escuela de Postgrado de la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán Valle. La Cantuta.


Fuente: http://redchanka.blogspot.pe/

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