Entre los grupos surgidos de las cenizas de Deep Purple, Whitesnake fueron los que más claramente trataron de superar los errores del pasado. Aunque Rainbow y Gillan nunca habían olvidado, en el curso de sus aventuras, las lecciones del pasado reciente, David Coverdale y Whitesnake intentaron jugar con el alma blues que Deep Purple habían controlado parcialmente, pero evitando cometer los errores que decretaron su fin. Así se justifica la decisión de aprovechar al máximo a los dos guitarristas y de mantener a la banda bajo el control de un líder bien definido, aun a costa de recurrir a frecuentes sustituciones. Whitesnake no nacieron inmediatamente después de la definitiva disolución de Deep Purple; David Coverdale -que había sido cantante en los dos últimos años de vida del grupo-, al poco de la separación, acaecida en 1976, intentó primero la carrera en solitario, grabando un par de álbumes, el primero de los cuales se tituló proféticamente ‘Whitesnake’.

El discreto éxito, derivado de la fresca fama de los “ex Purple”, lo empujó a fundar su propia banda para salir de gira, dado que ‘Whitesnake’ y ‘Northwinds’ (el segundo de los dos álbumes) habían sido grabados con músicos de estudio. El guitarrista Micky Moody, que había participado activamente en los dos discos, flanqueado por Bernie Marsden, un solista con grandes dotes para el blues que ya había tocado con U.F.O., Babe Ruth y Wild Turkey; el bajista Neil Murray (Colosseum II y National Health) y el batería David Dowle (Streetwalkers) completaban la formación que también contó, por brevísimo tiempo, con el teclista Pete Solley, pronto reemplazado por Jon Lord, viejo compañero de Coverdale en Deep Purple. El primer álbum de Whitesnake, ‘Trouble’, fue editado por United Artists en octubre de 1978 (los primeros dos discos de Coverdale habían sido publicados por Purple, la compañía creada por los propios Deep Purple ocho años antes). Al final de la breve gira inglesa la fama del grupo podía competir con la de bandas mucho más famosas y veteranas, y cuando Dowle decidió cambiar de aires, no fue difícil convencer al ex Purple lan Paice de tomar el puesto de batería. En ‘Lovehunter’ los temas musicales y los contenidos fueron retocados sólo en parte pero el éxito fue indescriptible; Whitesnake habían logrado lo que no habían conseguido ni Rainbow ni Gillan: sustituir a Deep Purple en el corazón de los jóvenes ingleses. Asi se justifica la fecundidad del grupo en el bienio 1978-79, con otro álbum capaz de llegar a lo alto de las listas, ‘Ready an’ willing’, y la gran autocelebración en vivo ‘Live in the heart of the city’, que unia la fortuna de otro álbum (también en vivo), editado en Japón para el mercado local, a un producto destinado al público europeo para 1980.

Como testimonio de la creciente popularidad del quinteto, en el festival de Reading aparecieron en el podio más alto. Pero a esta gran aceptación le siguieron fuertes críticas. A David Coverdale se le reprochaba su machismo y la irritante monotonía en la elección de los argumentos tratados en la letra de sus temas: mujeres, alcohol y sexo. Esto no impidió que ‘Fool for your loving’ llegara al número 13 en las listas de singles, ni el éxito de ‘Don’t break my heart again’ y el del siguiente y afortunado ‘Come an’get it’. Con la banda al máximo de popularidad, Coverdale debía pagar el precio de una fortuna obtenida con demasiada facilidad. La banda se deterioraba, y ‘Saints and sinners’ sufrió muchas dificultades para ser grabado y publicado. Con Cozy Powell, procedente de Rainbow, a la batería, Mel Galley sustituyendo a Bernie Marsden y el prodigioso Colin Hodgkinson al bajo, el disco, aun sin defraudar del todo, daba la impresión de haber sido “remendado” de cualquier manera. Para el siguiente álbum, ‘Slide it in’, la formación era la misma, aunque sin estar todavía bien compenetrada; en el mismo año, 1983, fueron la atracción principal en el festival “Monsters of rock” de Donington. Parecía que algo estaba destinado a cambiar en el siguiente álbum, cuando David Coverdale tuvo que someterse a una operación de garganta que amenazaba con comprometer definitivamente su carrera. Sin embargo, este forzado alto favoreció la maduración de las ideas del cantante, que acabaría por reunir bajo su dirección a una formación respetable, que incluía también al guitarrista John Sykes; el ex Tygers of Pan Tang y Thin Lizzy se convirtió en el eje sobre el que la nueva formación de Whitesnake giraba.

El estilo años setenta de Coverdale permaneció actualizado con la arrolladora carga solista de Sykes. ‘Whitesnake 1987’ fue señalado como “el álbum del año” por la mayoría de periódicos especializados de todo el mundo, mientras que la nueva imagen “americanizada” de Coverdale, rejuvenecido y capaz de competir con los veinteañeros por el trono de sex symbol, favorecía la multiplicación de las giras europeas y americanas del grupo, que, por otro lado, ya no contaba con Sykes, despedido poco después de la salida del disco. Vivian Campbel, ex Ronnie Dio, y Adrian Vandemberg, se ocuparon de las guitarras solistas, volviendo a la original formación de dos guitarras. Sobre la base del clamoroso éxito de 1987, y a pesar de los constantes cambios en su formación, Whitesnake siguen siendo una de las mejores bandas hard rock que han existido. En 1989 apareció ‘Slip of the tongue’, nuevo éxito mundial alimentado por la presencia de Steve Vai.


DISCOGRAFIA:

1977- Whitesnake
1978- Northwind
1978- Snakebite
1978- Trouble
1979- Lovehunter
1980- Live in the Heart of the City
1980- Ready an’ Willing
1981- Come an’ Get It
1982- Saints & Sinners
1984- Slide It In
1987- 1987
1989- Slip of the Tongue
1998- Restless Heart
1998- Starkers in Tokyo
2004- The Early Years
2006- Live… In the Shadow of the Blues
2008- Good to Be Bad
2011- Forevermore


Fuente: http://www.historiasderock.com

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