Omar J. Candia Aguilar

  • Introducción.
    La bicameralidad o unicameralidad[1] entendidas como posiciones doctrinarias que contribuyen a optar por un modelo de estructuración del parlamento, o para ser mas precisos de los parlamentos, han estado o diríamos están, a menudo confrontadas. Y es que, ambas posiciones son irreconciliables, porque no es posible contar al mismo tiempo con un parlamento bicameral y unicameral, son estructuras mutuamente excluyentes y sobre el cual, el poder constituyente derivado[2] tiene que optar al momento de diseñar el orden constitucional parlamentario.En nuestro país nuestra comunidad académica no ha estado exenta de densos y agrios debates entorno a la bicameralidad o unicameralidad, como sistema parlamentario que pueda engarzar mejor con nuestros intereses comunes nacionales. Por lo que, a continuación trataremos de explicar la tradición parlamentaria a lo largo de nuestras diferentes constituciones, las bondades y problemas de parlamento unicameral y bicameral, los proyectos de reforma parlamentaria que se han venido trabajando en los últimos años, llegando a suscribir algunas conclusiones preliminares de carácter general.2. La Tradición Constitucional Parlamentaria.
    Referirnos a la tradición constitucional parlamentaria[3], es hacer mención a las doce constituciones[4] que han regido a lo largo de nuestra vida republicana, y observar a través de ellas, que estructura parlamentaria es la que se ha ido desarrollando y consolidando.

    Como lo explica el doctor Enrique Bernales, en el Perú el sistema bicameral ha marcado el derrotero constitucional. Fueron sólo tres las Constituciones que intentaron inaugurar o cambiar el modelo, pero fracasaron en su intento. La Carta de 1823 en su art. 51 definió un régimen unicameral con atribuciones legislativas exclusivas de la Cámara de Diputados. El Llamado Senado Conservador mas sirvió, como lo sostiene Chirinos Soto, de Consejo de Estado consultivo. Esta Carta, a pesar de sus notables aportes, tuvo efímera existencia, puesto que en 1824 el Congreso Constituyente le entregó a Simón Bolívar todo el poder dictatorial. Fue precisamente el Libertador quien elaboró la Constitución Vitalicia de 1826. En ella se diseño, en el art. 27, un Legislativo con tres cámaras, al igual que la Constitución bonapartista del año VIII: los tribunos, los senadores y los censores. Esta propuesta ni siquiera llegó a implementarse[5].

    La Carta de 1867, que prácticamente no rigió, fue la única del siglo XIX que definió de manera taxativa la composición unicameral del Congreso. En efecto, el art. 45 establecía que “el Poder Legislativo se ejerce por el Congreso por una sola Cámara y en la forma que esta constitución establece[6]”

    En el siglo XX la regla fue el bicameralismo, hasta la Carta de 1993, que impone un sistema unicameral[7], rompiendo con toda la tradición histórica constitucional que hasta ese momento se había desarrollado.

    En suma, diríamos, en consonancia con Domingo García Belaunde, que el hilo conductor, desde el nacimiento del parlamento peruano hasta su desarrollo, ha sido el bicameralismo, con algunas variantes, que forman parte de su propia organización, necesidades y coyunturas históricas.

    3. Los Defectos y Bondades del Parlamento Unicameral y Bicameral.
    Es lógico pensar que la unicameralidad y la bicameralidad, como sistemas parlamentarios creados y pensados por el ser humano sean imperfectos, por lo que, no nos debe extrañar las criticas y/o adulaciones que reciben ambos sistemas por parte de los tratadistas y estudiosos del derecho constitucional. Sin embargo, y tratándose de reformas parlamentarias, es necesario realizar un balance de ambos sistemas parlamentarios que nos permitan optar por el sistema menos malo, que mejor pueda adaptarse a las necesidades, problemas y realidad del país.

    3.1. Los Defectos del Parlamento Unicameral y Bicameral.
    3.1.1. Los Defectos del Parlamento Unicameral.-
    Los reparos que desde diferentes sectores se realiza a la unicameralidad son varios, quizás sea el sistema más censurado por la doctrina, a continuación desarrollaremos sus principales problemas:

    a) Producción legislativa precipitada y poco meditadas: La cámara única se ha venido caracterizando por las denominadas “leyes sorpresa”, que han pasado por un proceso deliberativo corto, superficial y que en algunos casos (no pocos), atentan contra el orden constitucional[8] aprobarse leyes inconstitucionales, que se contradicen (antinomias jurídicas) y que no respetan el principio constitucional de jerarquía de las normas, poniendo en riesgo la seguridad jurídica del país.
    b) Leyes que carecen de rigurosidad técnica legislativa: Ésta crítica es una consecuencia de la anterior; al no existir un espacio para la doble reflexión o una deliberación profunda, es muy probable que se filtren leyes, que desde una perspectiva académica, carecen de una forma técnica y que por demás, puedan caer en la ambigüedad o generar grandes lagunas jurídicas, peligrosas para el orden jurídico.
    c) Monopolio de la función legislativa por una o dos bancadas parlamentarias que obtengan mayoría: Es muy probable que en un parlamento unicameral el partido que obtenga la mayoría parlamentaria sea quien imponga la voluntad legislativa, tal como sucedió en la década fujimorista; o de lo contrario, generar alianza entre dos bancadas, con el objeto de imponer la agenda legislativa.
    d) Propensas ha hacer manipularas por el ejecutivo: La historia reciente nos enseña que el parlamento unicameral se encuentra expuesta hacer dirigida desde el ejecutivo, sirviendo a los intereses del gobierno de turno.
    e) Son de corte autoritario[9]: Transforman a los parlamentos en instancias poco propensas a controlar y fiscalizar el ejercicio del poder político.
    f) Se impone la dictadura de la mayoría sobre la minoría: En el sistema unicameral, la mayoría parlamentaria se impone, sobre las bancadas de minoritarias, mostrándose en algunos casos, intolerancias o indiferencia con las propuestas legislativas de la minoría.

    3.1.2. Los Defectos del Parlamento Bicameral.- Del mismo modo, que el parlamento unicameral, el bicameralismo es duramente criticado, sobre todo por los partidarios del unicameralismo, podemos recordar las arduas sesiones del congreso constituyente cuando en mil novecientos noventa y tres se discutía la reforma del parlamento bicameral al unicameral[10]; los principales reparos son las siguientes:

    a) La lentitud y complejidad en la producción legislativa: Al existir doble deliberación, el trabajo parlamentario de legislar se hace lento al ser necesaria la revisión y acuerdo de las dos cámaras. Hay quienes manifiestan que la lentitud propia de la bicameralidad no es acorde, a lo expeditivo que debe ser el parlamento en un Estado moderno.
    b) Los conflictos entre las dos cámaras son permanentes: La historia de los bicameralismos nos enseñan que en los sistemas parlamentarios bicamerales es común las desavenencias entre la cámara de senadores y de diputados, produciéndose en algunos casos entrampamientos en la producción legislativa. Sin embargo, con razón se ha aseverado, que estas disensiones son consustanciales a la democracia y que lo que se necesita son buenos reglamentos para evitar o resolver los posibles conflictos entre las cámaras. En ese sentido, Linares Quintana recuerda que se ha señalado desde Rousseau y Sieyes que si la ley es la expresión de la voluntad del pueblo o de la nación el órgano legislativo debe ser único ya que no puede concebirse la posibilidad de una contradicción entre una y otra Cámara: que una diga que si y la otra no[11].
    c) Mayores costos para el Estado: Un sistema parlamentario bicameral aumenta los gastos corrientes (al aumentar el numero de congresistas, asesores y empleados) y administrativos (aumento de papelería y logística en general, mayores gastos de energía, agua, teléfono entre otros). Este argumento es relativo, debido a que se ha comprobado, por ejemplo, que el congreso bicameral de 1991 costaba menos que el congreso unicameral de la época de Alejandro Toledo[12].

    3.2. Las Bondades del Parlamento Unicameral y Bicameral.
    Del mismo modo como se han identificado los defectos de los parlamentos unicamerales y bicamerales, contrario sensu, podemos numerar las bondades de ambos sistemas parlamentarios.

    3.2.1. Las Bondades del Parlamento Unicameral.- Las bondades del sistema parlamentario unicameral son ha nuestro modo de ver, bastante relativas, entre ellas podemos hacer mención a las siguientes:

    a) Menores costos para el Estado: Los defensores del unicameralismo aseveran que un parlamento con una sola cámara utiliza menos recursos económicos, logísticos y físicos (infraestructura y otros). Sin embargo como lo afirmamos anteriormente, esta supuesta bondad del unicameralismo es muy relativa[13].
    b) Rapidez en la producción legislativa: Permite que los proyectos de ley sean aprobados en tiempo relativamente cortos. Empero, es necesario manifestar esta reducción de los tiempos en la producción legislativa se debe a que los procesos de elaboración y aprobación legislativa son simples y con un grado bajo de deliberación[14].
    c) Refuerza la unidad del parlamento: Al evitar que se generen desavenencias entre las diferentes cámaras.

    A pesar de estas bondades que se exponen (propias del parlamento unicameral), se ha logrado establecer con objetividad que son los Estado más pequeños y de gran inestabilidad política los que optan por éste sistema[15], excepto Suecia y Portugal. En la actualidad existen casi cuarenta Estados en el mundo que cuentan con un Parlamento unicameral[16].

    3.2.2. Las Bondades del Parlamento Bicameral.- Varias son las bondades del sistema bicameral, por lo que trataremos de identificar las mas reconocidas y que tengan mayor peso doctrinario.

    a) Doble reflexión: Es consustancial a la bicameralidad que los proyectos de ley pasen por dos niveles de reflexión en la cámara baja y alta. Es necesario manifestar que, casi siempre, en éste sistema parlamentario el senado se convierte en una cámara especializada de reflexión y revisión. En relación a ello, el profesor Alberto Borea nos dice que “la doble visión del Estado para compensar el localismo, la serenidad de personas más cuajadas en el proceso político para cotejarlas con el ímpetu de los que se inician con los nuevos aires, la maduración con la mejor calidad de leyes, el control del poder, son razones que nos convencen de la necesidad del bicameralismo[17].”
    b) Participación de la población, instituciones civiles y medios de comunicación en el proceso de aprobación de las leyes: En el proceso de la doble reflexión y revisión de las leyes (cuando un proyecto pasa en alzada de la cámara baja a la alta) la población y las organizaciones de la sociedad civil se manifiestan antes de que el senado decida, lo que puede morigerar la decisión del senado y con ello variar la orientación de la norma que se quiera aprobar.
    c) Combinación de sistema de representación acorde con la descentralización: La bicameralidad nos puede permitir un doble sistema de representación que guarde coherencia con el proceso de descentralización, por una parte, la representación macro-regional (cuatro o cinco circunscripciones electorales) que recaería en el senado y de otra parte la representación local (distrito múltiple) que recaería en la cámara de diputados.
    d) Mayor control del parlamento: Al existir dos cámaras, se fortalece la institucionalidad parlamentaria debido a que hay mayor control, de una cámara hacia otra cámara.
    e) Fortalece al poder legislativo: Con la bicameralidad es materialmente imposible que un gobierno obtengan la mayoría parlamentaria en el senado y en la cámara baja. Asimismo, se promueve el equilibrio entre los diferentes poderes del Estado, generando equilibrio, pesos y contrapesos (sobre todo con el ejecutivo).
    f) División de funciones entre ambas cámaras: En el sistema parlamentario bicameral las diferentes cámaras comparten algunas funciones y se dividen otras. En este sistema es necesario que existan reglamentos idóneos que eviten cualquier tipo de conflictos entre ambas cámaras.

    Asimismo, el sistema parlamentario bicameral se ha consolidado en la mayoría de Constituciones, sobre todo en las democracias más fuertes y sólidas como Francia, Inglaterra, España, Estados Unidos, Brasil, Argentina, Colombia, Chile, México, Paraguay, entre otros.

    4. Los Proyectos de Reforma Parlamentaria.
    Desde el periodo de transición democrática iniciada con el Presidente Valentín Paniagua, varios han sido los proyectos de reforma parlamentaria, desde luego, orientados hacia la restitución del sistema bicameral, algunos con formulas normativas muy similares a las contenidas en los artículos 164 y siguientes de la Constitución de 1979, otros realizando algunas variantes importantes. Veamos los principales proyectos:

    4.1. Anteproyecto de Ley de Reforma de la Constitución (Ley Nro. 27600).
    En el gobierno del Presidente Alejandro Toledo, se promulgo la Ley 27600, mediante la cual se le delegaba al Congreso de la República la facultad “Constituyente Derivada” con el objeto que se presente el Proyecto de Ley de Reforma Integral de la Constitución Política del Estado.

    Ésta Comisión del Congreso, en el Anteproyecto[18], presenta en sus artículos 150 y siguientes una composición del Congreso de la República bicameral. Con un Senado elegido por distrito único, por un periodo de cinco años. Además, la propuesta establecía que el número de Senadores debiera ser de 60; es necesario decirlo, existía un texto alterno que reducía el número de Senadores de 60 a 50.

    Asimismo, proponían una Cámara de Diputados elegidos por un periodo de cinco años, que se renovaría por mitades cada dos años y medio, e integrado, por un total de 180 Diputados. También, existía un texto alterno que reducía el número de Diputados de 180 a 120 legisladores.

    4.2. Proyecto de Ley de Reforma de la Constitución (Ley Nro. 27600).
    En consonancia con el Anteproyecto, el Proyecto[19], diríamos el texto final (debatido y consultado) reiteraba la vocación del legislador de constituir un sistema parlamentario bicameral; realizando, algunas variaciones al Anteproyecto.

    El mencionado Proyecto en sus artículo 134 y siguientes establecía que el Senado debiera ser elegido por distrito único, por un periodo de cinco años. Y que, el número de integrantes del Senado debía ser de 50.

    Asimismo, indicaba que la Cámara de Diputados es elegido por un periodo de cinco años y se renovaría por mitades cada dos años y medio. Y que, debiera estar integrado por 150 diputados.

    4.3. Proyecto de Ley de Reforma Constitucional que Restituye al Senado en el Poder Legislativo. Grupo Parlamentario – Alianza Parlamentaria.
    El grupo Alianza Parlamentaria, propone categóricamente que el Congreso se componga de dos Cámaras: el Senado y la Cámara de Diputados. Estableciendo, que el Senado sea elegido por distrito único, por un periodo de cinco años, que el número de Senadores sea de 48. Asimismo, y con una formula normativa muy similar a la Constitución Política de 1979 (artículo 166), establece también, que son Senadores vitalicios los ex-presidentes constitucionales de la República.

    De otro lado, señalan que la Cámara de Diputados sea elegida por regiones mediante distrito electoral múltiple y por un periodo de cinco años; asimismo, el número de diputados propuesto en el proyecto, es de 120.

    4.4. Proyecto de Ley de Reforma Constitucional que modifica los Capítulos I, II y III del Título IV de la Constitución Política del Estado. Grupo Parlamentario – APRA.
    El Partido Aprista, a través de su bancada parlamentaria proponen el sistema bicameral parlamentario constituida por la Cámara de Senadores y Diputados. Un Senado compuesto por 50 miembros, elegidos por un periodo de 5 años, por cada circunscripción. Al igual que el Grupo Alianza Parlamentaria, con una prescripción normativa muy similar a la Constitución Política de 1979, se establece que, integran el Senado en calidad de Senadores Vitalicios los ex-presidentes Constitucionales de la República.

    Asimismo, la bancada parlamentaria aprista, propone que la Cámara de Diputados este compuesta por 180 diputados, elegidos por circunscripciones electorales (tomando en cuenta la densidad poblacional), para un periodo de 5 años.

    4.5. Proyecto de Ley de Reforma Constitucional que Reestablece la Bicameralidad en el Poder Legislativo. Grupo Parlamentario – Unidad Nacional.
    El proyecto de ley que presenta Unidad Nacional fundamenta la propuesta de la bicameralidad, principalmente, en la tradición constitucional peruana, haciendo mención a las diferentes Cartas supremas que hemos tenido a lo largo de nuestra historia republicana.

    Unidad Nacional propone que el Senado sea elegido por circunscripción nacional, por un periodo de cinco años, y que, el número total de senadores sea de 50. Del mismo modo, se establece en el proyecto, que la Cámara de Diputados sea elegida por diferentes circunscripciones de acuerdo a una Ley Orgánica ad hoc, por un periodo de cinco años e integrada por 150 Diputados.

    5. Observaciones a los Proyectos de Reforma Parlamentaria.
    Casi todos los proyectos de reforma parlamentaria analizados, con la clara excepción del proyecto presentado por la bancada aprista, hacen mención a la elección de los Senadores a través de una circunscripción nacional o distrito electoral único. En cambio, la bancada parlamentaria aprista, hace mención a la elección del Senado a través de diferentes circunscripciones electorales. Sin embargo, ninguno de los proyectos analizados da una explicación razonable de porque optar por una elección a través de circunscripciones múltiples o únicas, a lo máximo, se habla de la mejoría de la representación, que como lo explicamos al inicio es una bondad consustancial del sistema parlamentario bicameral.

    Tampoco, en los proyectos analizados, existe una explicación motivada que justifique el número de integrantes del Senado y de la Cámara de Diputados. Existen propuestas, como de la Alianza Parlamentaria, que proponen la cantidad de 48 Senadores, y las otras, de 50 a 60 Senadores; igual forma, en lo diferentes proyectos, se establece que el número de diputados sea desde 120 (propuesta de la bancada Alianza Parlamentaria), hasta 180 (propuesta de la bancada aprista). Consideramos que en este punto debe existir, un verdadero sustento técnico, que nos permita acercarnos a establecer una relación de a “cuantos habitantes corresponde por diputado o senador”.

    Otro de los puntos innovadores e importantes es la propuesta de “renovación por mitades de la Cámara de Diputados” que esta contenida en el anteproyecto y proyecto de reforma de la Constitución (Ley 27600), y que sin embargo, los proyectos de las bancadas parlamentarias (Alianza Parlamentaria, Unidad nacional y Apra) que hemos analizado no lo consideran.

    Asimismo, los proyectos de las bancadas Alianza Parlamentaria y Aprista, proponen que se consideren senadores vitalicios a los ex-presidentes constitucionales, posición que puede ser interesante, pero que puede convertirse en una propuesta anacrónica y hasta anti-democrática, si no se encuentra debidamente normada.

    6. Conclusiones.
    – Como hemos podido observar, los diferentes sistemas parlamentarios, dependiendo de las perspectivas doctrinarias, pueden ser muy vulnerables por la crítica académica. Sin embargo, consideramos necesario manifestarlo, ambos sistemas tienen bondades y defectos, casi consustanciales en algunos casos, y relativos, en otros. Todo va ha depender de la regulación especifica que pueda morigerar excesos, que precise categóricamente y con claridad las funciones de las cámaras (o cámara), que defina con perspicacia la organización y funcionamiento orgánico del parlamento, los procedimientos parlamentarios y los deberes y derechos de los legisladores; algo más, Germán Bidart Campos nos dice que “no creemos que haya argumentos decisivos para tomar una posición teórica a priori en el problema de unidad o bifurcación de las cámaras. Como ocurre con el federalismo, con las formas de gobierno, u con tantos otros aspectos del derecho constitucional, las razones doctrinarias sólo valen en relación con cada caso determinado y con cada organización política[20].”

    – El sistema parlamentario por el que opto reiteradamente el Poder Constituyente Derivado, y que es parte de nuestra tradición constitucional peruana fue el de la bicameralidad, con dos excepciones en nuestra historia Republicana, la Constitución de 1867 que como lo afirmamos en su momento “prácticamente no rigió” y la actual Carta fundamental de 1993.

    – Existen diversos proyectos de reforma del parlamento peruano, desde luego, encaminados hacia el restablecimiento del sistema bicameral, algunos con formulas normativas muy similares a las contenidas en los artículos 164 y siguientes de la Constitución Política de 1979, otros realizando algunos cambios importantes, como por ejemplo, la renovación por mitades de la Cámara de Diputados cada dos años y medio.

    Fuentes Consultadas
    Fuentes Bibliográficas
    BERNALES BALLESTEROS, Enrique y otros. Parlamento y Ciudadanía, Problemas y Alternativas, Serie: Democracia N° 3. Comisión Andina de Juristas. Lima CAJ, 2001.

    BERNALES BALLESTEROS, Enrique. La Constitución de 1993, Análisis Comparado. ICS Editores, Tercera Edición, noviembre de 1997.

    BOREA ODRIA, Alberto. Como Rehacer el Senado luego de una Dictadura. Ponencias Desarrolladas en el VIII Congreso Nacional de Derecho Constitucional, Arequipa 22-23-24 de setiembre de 2005. Fondo Editorial 2005, Colegio de Abogados de Arequipa, 2005.

    GARCIA TOMA, Víctor. Teoría del Estado y Derecho Constitucional. Palestra Editores, Primera Edición, Abril 2005.

    HAKANSSON NIETO, Carlos. La Constitución Comentada, Tomo II. Gaceta Jurídica. Primera Edición, Diciembre de 2005.

    PALACIOS DEXTRE, Darío y otro. Las Constituciones del Perú, 1823-1993. Editora Fecat. Lima, Abril, 2003.

    Documentos, Normas, Proyectos y Anteproyectos.
    CENTRO DE INVESTIGACIÓN PARLAMENTARIA CIP. Ayuda memoria para el debate de la agenda legislativa del pleno. 31/05/05.

    Constituciones Políticas del Estado de 1822-1823, 1826, 1828, 1834, 1839, 1856, 1860, 1867, 1920, 1933, 1979 y 1993.

    Proyecto de Ley de Reforma de la Constitución. Comisión de Constitución, Reglamento y Acusaciones Constitucionales. Fondo Editorial del Congreso del Perú. Serie documentos parlamentarios.

    Proyecto de Ley de Reforma Constitucional que Restituye al Senado en el Poder Legislativo. Grupo Alianza Parlamentaria.

    Proyecto de Ley que Propone la Reforma de los Capítulos I, II, y III del Título IV de la Constitución Política del Estado. Grupo Parlamentario Aprista.

    Proyecto de Ley de Reforma Constitucional que Reestablece la Bicameralidad en el Poder Legislativo. Grupo Parlamentario Unidad Nacional.

    Anteproyecto de Ley de Reforma de la Constitución (texto para el debate). Comisión de Constitución, Reglamento y Acusaciones Constitucionales, 5 de abril de 2002. Fondo Editorial del Congreso del Perú. Serie documentos parlamentarios.
    [1] Doctrinariamente existe una tipología de parlamentos, entre ellos, podemos distinguir los siguientes: i) parlamento unicameral, ii) bicameral y iii) tricameral. El Unicameralismo puede ser perfecto o imperfecto, es perfecto cuando desempeña las funciones de forma integral; contrario sensu, se configura un unicameralismo imperfecto cuando no desempeña funciones en forma integral, sino existe un órgano en el parlamento que obra como una segunda cámara en pequeño. El Bicameralismo, igualmente puede ser perfecto e imperfecto; es perfecto cuando ambas cámaras parlamentarias desempeñas funciones legislativas y políticas a la vez. Es imperfecto el bicameralismo cuando una desempeña funciones políticas y la otra cámara desempeña funciones técnicas y deliberativas; es decir, en esta sub-clasificación, se realizan una clara división de funciones.
    [2] La actividad del poder constituyente derivado o constituido se expresa en la reforma de la Constitución. GARCIA TOMA, Víctor. Teoría del Estado y Derecho Constitucional. Palestra Editores, Primera Edición, Abril 2005, página 443, cuarto párrafo.
    [3] El profesor DOMINGO GARCÍA BELAUNDE, hace mención a la “Constitución Histórica”, precisando que la Constitución Histórica implica una larga sucesión de hechos, debidamente enlazados entre si, que condensan las manifestaciones de las personas, los grupos y las instituciones, y que van marcando los acontecimientos en el tiempo. Agrega que dentro del proceso histórico constitucional “… podemos decir que existen ciertas variantes, referidas a las instituciones, que nacieron en un determinado momento y que luego se han ido desarrollando a través de diversas acciones en un largo periodo. Estas son líneas de tendencia que suelen repetirse y acumularse, sobre todo en lo referente a las instituciones; ellas conforman lo que llamamos Constitución histórica”. BERNALES BALLESTEROS, Enrique y otros. Parlamento y Ciudadanía, Problemas y Alternativas, Serie: Democracia N° 3. Comisión Andina de Juristas. Lima CAJ, 2001, pagina 166, segundo párrafo.
    [4] Véase, las Constituciones de 1822-1823, 1826, 1828, 1834, 1839, 1856, 1860, 1867, 1920, 1933, 1979 y 1993.
    [5] BERNALES BALLESTEROS, Enrique. La Constitución de 1993, Análisis Comparado. ICS Editores, Tercera Edición, noviembre de 1997, página 434, cuarto párrafo.
    [6] Ibíd.
    [7] Debe agregarse que la propuesta unicameral fue un planteamiento intransigente por parte de la mayoría oficialista e iba de la mano con el esquema marcadamente anti-Parlamento defendido por el Presidente Fujimori. BERNALES BALLESTEROS, Enrique. La Constitución de 1993, Análisis Comparado. ICS Editores, Tercera Edición, noviembre de 1997, página 436, cuarto párrafo.
    [8] El Congreso unicameral dictó, sin ningún control, un cúmulo de normas inconstitucionales. Entre ellas podemos mencionar, la Ley 26479, por el cual se amnistiaba, en los hechos, a militares implicados en casos de violaciones a los derechos humanos, como el asesinato de los estudiantes y el profesor de la Universidad La Cantuta; la Ley 26657, ley de la Interpretación Autentica, por medio de la cual se permitió la re-reelección del ingeniero Alberto Fujimori; la Ley 26898, que igualó las facultades de los magistrados provisionales con la de los titulares, afín de que los primeros puedan participar en la elección de los integrantes del JNE, entre otros. Véase, BERNALES BALLESTEROS, Enrique y otros. Parlamento y Ciudadanía, Problemas y Alternativas, Serie: Democracia N° 3. Comisión Andina de Juristas. Lima CAJ, 2001, paginas 42 y 43.
    [9] Por su lado señalan los peligros de la únicameralidad en la experiencia histórica llevada a cabo durante la Convención Nacional en la época de la Revolución Francesa, con Robespierre a la cabeza se implantó la etapa de terror bajo la conducción de la dictadura jacobina en una suerte de Cámara Única. CENTRO DE INVESTIGACIÓN PARLAMENTARIA CIP. Ayuda memoria para el debate de la agenda legislativa del pleno. 31/05/05.
    [10] Véase, las Actas del Congreso Constituyente, 29° sesión matinal y vespertina, de fecha miércoles 21 de julio de 1993, páginas 128, 132 y 133.
    [11] BOREA ODRIA, Alberto. Como Rehacer el Senado luego de una Dictadura. Ponencias Desarrolladas en el VIII Congreso Nacional de Derecho Constitucional, Arequipa 22-23-24 de setiembre de 2005. Fondo Editorial 2005, Colegio de Abogados de Arequipa, 2005, página 198, cuarto párrafo.
    [12] El parlamento bicameral de 1991 costaba S/. 36 447 154.00 (treinta y seis millones cuatrocientos cuarenta y siete mil ciento cincuenta y cuatro con 00/100 nuevos soles). El parlamento unicameral del 2002 costaba S/ 265 000 000.00 (doscientos sesenta y cinco millones con 00/100 nuevos soles). Fuente: Congreso de la República.
    [13] Ibíd.
    [14] Es necesario recordar algunos episodios históricos ilustrativos, caso de los franceses que “voltearon al Senado luego de una época donde se aprobaron normas a toda velocidad y sin la suficiente maduración. Lo mismo ha sucedido en los países que salen de dictaduras con una cámara {única, que más sirve de reflejo de los deseos del que manda y cuya voluntad hay que cumplir lo antes posible.” (Las comillas son nuestras). BOREA ODRIA, Alberto. Como Rehacer el Senado luego de una Dictadura. Ponencias Desarrolladas en el VIII Congreso Nacional de Derecho Constitucional, Arequipa 22-23-24 de setiembre de 2005. Fondo Editorial 2005, Colegio de Abogados de Arequipa, 2005, página 199, segundo párrafo.
    [15] Algunos de los países que según sus Constituciones cuentan con un Parlamento unicameral son Bulgaria (1991), Dinamarca (1953), Ecuador (1979), Egipto (1971), Finlandia (1919), Grecia (1975), Honduras (1982), Hungría (1949), Indonesia (1959), Nicaragua (1987), Panamá (1972), Portugal (1976) y Suecia (1975). HAKANSSON NIETO, Carlos. La Constitución Comentada, Tomo II. Gaceta Jurídica. Primera Edición, Diciembre de 2005, página 5, pie de pagina.
    [16] HAKANSSON NIETO, Carlos. La Constitución Comentada, Tomo II. Gaceta Jurídica. Primera Edición, Diciembre de 2005, página 5, cuarto párrafo.
    [17] BOREA ODRIA, Alberto. Como Rehacer el Senado luego de una Dictadura. Ponencias Desarrolladas en el VIII Congreso Nacional de Derecho Constitucional, Arequipa 22-23-24 de setiembre de 2005. Fondo Editorial 2005, Colegio de Abogados de Arequipa, 2005, página 209, primer párrafo.
    [18] Anteproyecto de Ley de reforma de la Constitución (texto para el debate). Comisión de Constitución, Reglamento y Acusaciones Constitucionales, 5 de abril de 2002. Fondo Editorial del Congreso del Perú. Serie documentos parlamentarios.
    [19] Proyecto de Ley de reforma de la Constitución. Comisión de Constitución, Reglamento y Acusaciones Constitucionales. Fondo Editorial del Congreso del Perú. Serie documentos parlamentarios.
    [20] BOREA ODRIA, Alberto. Como Rehacer el Senado luego de una Dictadura. Ponencias Desarrolladas en el VIII Congreso Nacional de Derecho Constitucional, Arequipa 22-23-24 de setiembre de 2005. Fondo Editorial 2005, Colegio de Abogados de Arequipa, 2005, página 184, cuarto párrafo.


     

Omar J. Candia Aguilar

 

Abogado y maestrista en Cs. Políticas y Administrativas por la Universidad Nacional de San Agustín, Arequipa. Postgrado en Justicia Constitucional por la Universidad Castilla La Mancha UCLM-España. Expositor y asistente en actividades academicas internacionales en las ciudades de Buenos Aires (Argentina), Bogota (Colombia), Cochabamba (Bolivia), Quito (Ecuador), Santiago de Chile (Chile), La Habana (Cuba), entre otros. Ex Coordinador del Proyecto “Justicia Viva” en el distrito judicial de Arequipa, ejecutado por el consorcio integrado por la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y el Instituto de Defensa Legal (IDL). Integrante de la Red Nacional InterQuorum. Profesor Universitario. Profesor de la Escuela de Gestión Política, promovida por la Fundación Friedrich Ebert y la Red Mujer Rural. Asesor y Consultor de gobiernos locales. Articulista y colaborador con diferentes ensayos en revistas especializadas de derecho.

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