El ministro de Economía, Alfredo Thorne, explicó el trabajo que resta para ver los resultados en materia de formalidad, como los avances en la reforma laboral, que todavía está en espera.

El ministro Thorne respondió las preguntas de los tres expertos del panel: Roberto Abusada, Hugo Perea y Carlos Paredes.

Por ejemplo, sobre el menor crecimiento registrado en octubre (2.12%) y las estimaciones para el último trimestre del año, refirió que el cambio de dirección de políticas contracíclicas – que buscaban crecer a través del gasto – a reformas estructurales, ha generado una suerte de ‘bache’.

En tanto, recordó sobre la rebaja de 18% a 17% del IGV, que es muy poco lo que se lograría con ello. Inicialmente, el plan era reducir en 3 puntos porcentuales (pp) el impuesto, pero el Congreso aprobó que solo sea un punto.

El presidente Pedro Pablo Kuczynski, afirmó en una entrevista a Gestión.pe que en julio del próximo año se dará la reducción de un punto porcentual (26.12.2016).

Hugo Perea (HP): ¿Cuáles van a ser las medidas que pueden dar un impulso contracíclico a la economía?

En mi opinión yo pienso que ese modelo, el de las medidas contracíclicas, se agotó en el momento que pasamos de un superávit de 2.2% a un déficit de casi 3.8%. Ahí simplemente no teníamos mayor opción. También quisiera hablar sobre el tema del ajuste, para nosotros era muy importante anclar el déficit en 3% porque de no haberlo hecho, en el 2017 probablemente hubiéramos tenido que hacer un ajuste del 3.8% al 2.5%.

HP: Creo que la decisión del proceso de consolidación fiscal fue una decisión acertada. Las políticas macros hay que verlas en una dimensión intertemporal. Sin embargo, en algunos círculos se señala que no era el momento indicado, que ahora la demanda internacional está débil…

En setiembre, cuando veíamos el déficit en el cielo, nosotros nos pusimos a pensar y la pregunta que nos hicimos fue en qué momento debemos buscar el crecimiento por el lado del financiamiento del Gobierno o por el gasto, entonces hicimos lo que debíamos hacer.

Además, ejecutamos una transacción que poca gente le ha dado valor: intercambiamos deuda en dólares por deuda en soles en un momento en que todos nuestros colegas en América Latina emitían en dólares para financiar un déficit mayor. Ese hito de alguna manera no ha sido considerado.

Carlos Paredes (CP): Debemos insistir en que el tema de la comunicación es importante, hay que dar a conocer todos estos cambios…

Creo que sí es importante que los economistas comentemos un poco más. Por ejemplo, sobre el crecimiento de la economía, nosotros siempre dijimos que íbamos a crecer al 4% y nuestros estimados es que vamos a llegar muy cerca de 4%. Pero era casi aritméticamente previsible de que el cuarto trimestre iba a ser más débil que los tres primeros. Eso lo hemos transmitido.
Hubiera sido auspicioso que siendo un Gobierno entrante, el cuarto trimestre sea un boom maravilloso, como lo indicaban las expectativas. Pero, simplemente, no era posible.

Roberto Abusada (RA): Sobre comunicar, para mí hay que comunicar mucho más y en paquete para generar confianza. Ya vimos que la confianza está retrocediendo…

Nosotros, lamentablemente, no tenemos un buen indicador de confianza del consumidor, un indicador como tiene EE.UU. o como tiene México. Es más, el indicador de confianza del consumidor sale de encuestas, no sale de un trabajo mucho más fino que tendría que hacer un instituto de estadísticas.

De repente, mi deformación por años trabajando en la banca internacional, me hace pensar que el más interesante es el de órdenes con respecto a inventarios. Y ese número está relativamente alto. Ese ya es un índice o un indicador firme porque eso te muestra cuáles son las órdenes con respecto a los inventarios que tiene la empresa.

RA: El Gobierno ha puesto énfasis en la formalización como un punto tan importante que ya se tendrían que empezar a ver algunas señales de que hay algún tipo de plan o planes para ir atacando este problema en varios frentes.

Nunca antes se puso la formalización dentro de las prioridades de política económica. Hoy lo estamos haciendo.

El ponerlo tan importante en la agenda de política económica significa que uno debería ver resultados y eso es lo que nosotros esperamos y vamos a ver. Pero al hacer algo nuevo, también significa que hay que cambiar la mentalidad de la gente, cambiar la forma en que la gente piensa en la formalización.

Mucha gente ha percibido que nosotros vamos a formalizar vía medidas tributarias. Ese no es el mensaje que queremos transmitir. Nosotros pensamos que hay otros instrumentos de política económica que se pueden utilizar para la formalizar.

Siempre lo dijimos, el instrumento que tenemos más cercano a nosotros son los impuestos y había que hacer cambios impositivos.

CP: Muchos nos preguntamos cómo van a formalizar. Si por formalización se entiende que los empleados tengan seguridad social y estén en planillas. ¿Cómo hacemos eso si es que no se aborda el tema laboral?

Nuestra aproximación a este tema la van a ver de dos partes. Una parte que se está haciendo desde el MEF, que es la reforma de la protección social, y la otra que la está haciendo el ministro de Trabajo, Alfonso Grados. Lo que nosotros hemos planteado es que necesitamos reducir los sobrecostos laborales. Hoy día están cerca del 40%, dependiendo de qué incluyes. Nosotros quisiéramos, si nos dejan, bajar al 10%. Esto obviamente requiere una reforma.

Para nosotros, esta reforma es el tercer elemento que viene del lado del MEF, y esto debería atar muy bien con lo que está haciendo el ministro Grados, en términos de la legislación laboral. Él está discutiendo esto en el Consejo Nacional del Trabajo. También nos hemos acercado al Tribunal Constitucional y hemos tenido discusiones con ellos para ver cómo podemos ayudar a destrabar los temas que están presentes en el mercado.

CP: Para las empresas no es un sobrecosto los catorce sueldos al año, la CTS o las vacaciones, lo que es un sobrecosto es algo que pago y que el trabajador no recibe, por ejemplo, el seguro de salud.

No se trata de los sobrecostos, sino que hoy enfrentamos un Estado que le da muy pocos beneficios al de a pie. Hay un estudio del Banco Mundial que dice que nuestro gasto en salud está más vinculado al número de hospitales que tenemos que al beneficio del paciente. Son cosas que tenemos que cambiar. Tenemos que transformar el sector salud.

HP: Pasando a otro tema. ¿No sé si se pueda construir una matriz donde uno pueda ver dónde estaba el nudo, qué se hizo y cuál es el estado actual de los proyectos destrabados?

Yo pienso que mejor no les gustaría saber. O sea, son reuniones muy largas, muy intensas. A nosotros nos toca velar por el beneficio del Estado.

Además, sobre si el gasoducto es un buen proyecto o solo un compromiso político, el balance económico espositivo. Nuestra idea es complementarlo con otra obra que lleve y que permita masificar el gas en los departamentos del sur.

CP: El sector público tiene serias taras, tiene un capital humano muy limitado y éste actúa bajo reglas que lo llevan a la inacción y entorpecen al sector privado.

Sacar reformas es casi un arte porque hay muchos elementos que entran en cada una de estas reformas. Uno tiene que ir a convencer a los congresistas. Aunque ustedes pensarán que es solo eso, pero no es cierto.

Hay que convencer a la calle, a la gente, a los macroeconomistas. Yo pienso que la forma en que yo me veo a mí, a mis colegas, es que hoy día hay una base de reformas que son posibles, que nos van a permitir ganar una especie de ‘good will’ dentro de la población. Si somos exitosos eso nos va a permitir entrar en una segunda rueda y luego entrar en una tercera rueda.

Si hacemos las cosas bien y estas reformas empiezan a generar beneficios tangibles a la población, es el momento en que podemos seguir avanzando. Comunicar esto a la gente de a pie, de cómo es que estamos planteando ya no la estrategia económica, sino la estrategia política, pienso que es lo más delicado.

HP: ¿El ruido político ha representado un problema en los avances de las reformas?

A pesar de todo el ruido político no ha causado grandes problemas: hubo una aprobación al Gabinete relativamente rápida, se pasaron las primeras leyes que presentó el MEF casi por unanimidad, se aprobó un presupuesto que, hay que confesar, en algún momento pensamos que no pasaba, pero pasó y pasó bien. Así que ahí hay que tener un poco de paciencia.

RA: En ProInversión, usted dijo que hay más de 50 proyectos. Para mí, lo importante y que queremos ver pronto es que empiecen a salir a fase de ejecución.

Hoy tenemos un listado de 55 proyectos por US$15 mil millones, los tenemos clasificados por nivel de complejidad, proyectos que necesitan expropiaciones, etc.

Pronto vamos a publicar cuáles han sido todos esos proyectos que ya limpiamos, que ya pueden empezar a caminar. Muchos son proyectos de iniciativas privadas, que estaban archivados, no entiendo por qué, ni siquiera les daban la priorización. Nunca voy a entender lo que pasó en el Gobierno anterior.

HP: Hace unos 3 años presentamos un documento con algunas propuestas. Según nuestros estimados, el nivel de bancarización de Perú – controlado por formalidad y por nivel de ingreso – debería estar mejor de lo que estaba. Hay mucho que hacer, desde el punto de vista de la solución de la simetría de la información…

Un tema que a mí me gustaría que piensen es el de la bancarización. En esta economía hay muy poca inversión de capital, hay mucha inversión de deuda. Eso genera problemas para las empresas.

Una empresa solamente se puede apalancar hasta cierto nivel y lo que nosotros tenemos que redescubrir es cómo expandimos este sistema financiero con otros vehículos como son los de ‘venture capital’. Por eso estamos haciendo esta reforma del mercado de capitales.

Lograr un presupuesto bianual es una de las reformas pendientes del Gobierno

El nuevo Gobierno se ha propuesto entregar las partidas presupuestarias a los gobiernos subnacionales en marzo, como fecha límite, para impulsar las obras públicas que hoy están atrasadas o trabadas.

En esa línea, y como meta a futuro, es que sumada a esta medida, se pueda planear un presupuesto bianual para que los gobiernos tengan un mejor planeamiento de su gasto, así lo indicó el ministro de Economía, Alfredo Thorne.

“Me gustaría mencionar que nos tendríamos que pasar de una programación multianual a un presupuesto bianual. Es una reforma pendiente”, explicó durante su exposición en la Mesa Redonda.

Agregó que existen muchos gobiernos regionales que devengan su dinero, no lo gastan y eso genera un efecto del gasto público pernicioso. “Lo que sucede es que no estábamos pensando en cómo financiar los proyectos, sino en cómo le jalábamos dinero al MEF”, señaló.

Además, precisó que los cálculos de déficit actuales no son de caja, son de devengados. El efecto que eso tendría sobre el crecimiento económico del país también sería dudoso.

“Yo lo que les he dicho es que tenemos que pensar en caja, lo que realmente se gasta. Esta sería una gran reforma, es una reforma constitucional. Yo pienso que es algo donde vamos a tener mucho apoyo de la oposición, esperemos, y creo que va a ser un cambio radical para las municipalidades y los gobiernos regionales”, precisó.


LEAVE A REPLY