Leasing y Factoring: dos oportunidades de financiamiento para las pymes

0
316

factoring

No es un secreto que las pequeñas y medianas empresas no tienen un camino pavimentado hacia la aprobación expedita de créditos de financiamiento, o derechamente ese sendero no existe. Debido a esto, las posibilidades de crecer y de incluso generar más empleos se trunca.

Pero a no desanimarse pequeños empresarios, porque para los que aún no se enteran, o recién comienzan en esto, existen dos herramientas por las cuales pueden obtener recursos frescos y posibilidades de optar a capital físico como maquinarias, etc.

La primera de estas herramientas es el leasing. Este consiste en un arriendo de algún bien con opción de compra, donde el cliente sólo paga cuotas de un mismo valor durante determinado periodo, para finalmente quedarse con el bien.

“Es una excelente herramienta para emprendimientos y pymes que tienen al menos 6 meses de funcionamiento y requieren comprar activos como por ejemplo vehículos, camiones, terrenos, etc.”, explica Felipe Gutiérrez, subgerente comercial de CFC Capital.

En tanto, Christian Spratz, gerente general de Gama Leasing, explica que otra de las alternativas dentro de la misma herramienta es el leasing operativo, mediante el cual el cliente no adquiere el bien, puesto que paga un arriendo sin opción de compra. “En el caso de los vehículos, este arriendo incluye el pago de patentes, mantenciones y seguros.

Es un producto para que el cliente se olvide de los problemas de la flota o vehículos en general”, apunta, agregando que éste es “un servicio orientado a empresas que quieren focalizarse en su negocio, y tercerizar todos los problemas asociados al manejo de flotas”.

Asimismo, María Paz Burgos, gerente de Productos Banca Empresas e Instituciones de Banco Santander resalta que este sistema “es un financiamiento flexible que permite adecuar los pagos de cuotas a los flujos de la empresa. Además posee beneficios tributarios”.

La segunda herramienta es el factoring. Este mecanismo es ideal para aquellas pymes que tienen problemas con las grandes empresas, las cuales no les pagan en el plazo ideal de 30 días, generándoles descalces financieros a los emprendedores.

“Este permite obtener liquidez de las cuentas por cobrar, y con ello potencia el capital de trabajo que la empresa requiere para su operación. Es un instrumento de fácil acceso para las empresas, con ventajas frente a otros medios de financiamientos como los créditos comerciales”, detalla la ejecutiva del Santander.

En ese sentido, Gutiérrez añade que “es un instrumento vital, ya que el capital de trabajo inmovilizado en una factura vuelve rápidamente a la caja”, lo que permite llegar con plata fresca a fechas impostergables como el pago de IVA, imposiciones, sueldos, etc.

Ventajas y requisitos Los tres ejecutivos coinciden en que estas dos herramientas son grandes apoyos a pequeñas y medianas empresas que recién comienzan o están en etapa de crecimiento, entre otras cosas, porque poseen ventajas y requisitos distintos a los créditos convencionales y porque en el caso del factoring, las microempresas pueden optar pese a estar en Dicom.

“No representa una deuda directa a la empresa. No figura en el sistema, por lo tanto no limita la capacidad de financiamiento bancario de las empresas. Incluye servicios como la evaluación de crédito, cobranza y la recaudación de los documentos”, explica el subgerente de CFC Capital.

¿Cómo se opta a una de las dos herramientas? El gerente de Gama Leasing detalla que las pymes necesitan presentar “estados financieros al cierre de año, declaración de impuesto a la renta y formularios de pago de IVA (carpeta tributaria).

Adicionalmente, listado de bienes y deuda. Con ello se realiza un estudio caso a caso, y dependiendo de la realidad de cada cliente se le piden garantías adicionales (avales, prendas, etc.)”.

El uso del leasing y el factoring han ido en aumento en el último tiempo y se ha acrecentado en este periodo, debido a que la desaceleración ha hecho que las instituciones financieras restrinjan el acceso al crédito.

“Ambas modalidades son alternativas muy adecuadas para las Pyme, lo que se ha traducido en un crecimiento de esta forma de financiamiento en los últimos años”, asegura María Paz Burgos.

Situación que corroboran desde Gama Leasing, quienes sostienen que en el periodo 20132014 su stock de colocaciones en leasing operativo aumentó de $5.972 mil millones a más de $15.000 mil millones, mientras que en el leasing financiero aumentó de $18.881 millones a $25.189 mil millones.

De hecho, Gutiérrez agrega que “según cifras de la Asociación Chilena de Leasing (Achel), a diciembre de 2013 el mercado del leasing financiero en Chile contaba con un stock de contratos valorados en más de US$11 mil millones”, crecimiento que se moderaría a finales de este año, luego que se despejen las incertidumbres económicas actuales.

 

Fuente: Publimetro

1 COMMENT

LEAVE A REPLY